-El atleta español a pesar de no contar con control bucal, asegura que los límites sólo existen en la mente.
Por Juan José Nava / La Voz de Durango
Ciudad de México. El deporte y la comunicación se han convertido en la mayor vía de escape y desconexión para Álex Roca, un atleta con parálisis cerebral al 76% de discapacidad física, que ha demostrado que los límites solo existen en la mente.
A pesar de no contar con control bucal y carecer de la estabilidad necesaria para andar en una bicicleta convencional, su pasión lo llevó a cruzar las metas más exigentes, sumando ya cinco triatlones finalizados en su trayectoria, según lo relató su esposa Mari Carmen Maza, quien fungió como intérprete durante toda la conferencia.
La historia de Álex fue compartida ante 10 mil becarios presentes durante el evento “México Siglo XXI” auspiciado por la Fundación Telmex Telcel con sede en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México.
Álex reveló que su primer acercamiento con una competencia de triatlón comenzó en 2016 en Barcelona. Para lograrlo, Álex y su equipo tuvieron que adaptar las condiciones a sus necesidades físicas: utilizó un neopreno especial para mejorar la flotabilidad, una máscara que evitaba que tragara agua de mar al nadar con la boca abierta, y una bicicleta de tres ruedas que le garantizaba el equilibrio.
“Lo logré. Con esto os vengo a decir hoy que todos vuestros sueños pueden ser posibles», afirma con convicción, enfatizando que lo vital no es solo hacer deporte, sino buscar hobbies que llenen de vida cada mañana.
La superación de Álex no se detuvo ahí. En 2017 se enfrentó a un reto mayúsculo: una carrera de ciclismo de 120 kilómetros junto a su tío. La tensión era máxima y el peligro se materializó apenas en el kilómetro cinco, cuando sufrieron una aparatosa caída. A pesar del golpe, Álex se levantó de inmediato para continuar, mostrando una templanza que sorprendió a todos los presentes.
Compartió que el verdadero dolor apareció más adelante, pero no fue suficiente para frenarlo. Alrededor del kilómetro 30, tras ser evaluado por el equipo médico, le advirtieron que el dolor físico aumentaría drásticamente una vez que el cuerpo se enfriara. La respuesta de Álex quedó grabada como el lema de su inquebrantable fuerza de voluntad: «Pues que no llegue el frío, que llego yo a meta».
En un emotivo mensaje que combina el éxito deportivo y el compromiso social, Álex —quien recientemente fue nombrado embajador de la Fundación del Fútbol Club Barcelona— alzó la voz para concientizar sobre el impacto del bullying y la importancia del respeto en el deporte y la sociedad.
Su historia es un testimonio de superación: a pesar de que en 2019 los médicos le aseguraron que nunca podría correr un medio maratón, hoy en día ya acumula 14 medios maratones y dos maratones completos en su historial.
Su discurso concluyó con un llamado a la empatía mundial y a la aceptación de la diversidad como una fuente de riqueza social, demostrando que los límites físicos y los estereotipos están para romperse.

