La Voz de Durango
Originaria de Chiapas y actualmente radicada en la Ciudad de México, Astrid Yan ha construido su camino artístico desde distintas disciplinas como la danza, el teatro y la música.
Esta mezcla de experiencias también se refleja en su propuesta como cantautora, donde el pop y el rock en español se encuentran con letras honestas, guitarras y baterías en vivo, además de una identidad visual marcada por el rosa, el negro y una nostalgia que recuerda a los dosmiles.
En 2024, Astrid Yan decidió dar un nuevo paso y consolidar su proyecto como solista con el lanzamiento de su primer sencillo, abriendo así una nueva etapa dentro de su carrera musical. Desde entonces, sus canciones han servido como una especie de diario personal en el que transforma experiencias, emociones y momentos difíciles en historias que pueden conectar con quien las escucha.
Ahora, la artista presenta Limerente, su primer álbum de larga duración y un proyecto que lleva más de una década tomando forma. El disco comenzó a gestarse cuando Astrid tenía apenas 18 años, a partir de canciones inspiradas en distintas experiencias de su vida. Con el paso del tiempo llegó a reunir cerca de 25 composiciones, de las cuales diez fueron elegidas para construir la historia que finalmente da vida al álbum.
Pero Limerente no es simplemente una colección de canciones. El concepto parte de la limerencia, ese estado emocional en el que el deseo de ser correspondido, la idealización y la necesidad de alguien pueden llegar a ocuparlo todo. A través de diez temas, Astrid recorre distintas etapas de una relación: desde la ilusión y el enamoramiento hasta la obsesión, la negación, el enojo, la ruptura y el duelo, para finalmente llegar a la aceptación y a la reconstrucción personal.
Musicalmente, el álbum se mueve entre el alt-pop y el rock, mientras que sus letras mantienen una esencia directa y vulnerable. Astrid Yan escribió todas las canciones y también participó en la coproducción del proyecto, convirtiendo Limerente en uno de los trabajos más personales de su carrera. El resultado es un disco que habla de amar intensamente, perderse en ese sentimiento y descubrir, después de tocar fondo, que también existe la posibilidad de volver a elegirse.
Astrid Yan comparte una historia que nace de experiencias personales, pero que puede terminar sintiéndose familiar para quien alguna vez ha amado, esperado, perdido o tenido que comenzar de nuevo. Más que contar una sola historia de amor, el álbum propone un recorrido por todas esas emociones que aparecen cuando querer a alguien también significa aprender a encontrarse a uno mismo.
Ahora solo queda darle play y descubrir la historia que Astrid Yan ha estado construyendo durante años.

