Alejandra Guzmán se reivindica como “La Reina del Rock” en el arranque de su nueva gira en Durango
>La cantante se presentó con lleno total en el marco de la Feria Nacional Villista 2026.
Por Juan José Nava / La Voz de Durango
Con una producción de primer nivel que incluyó imponentes pantallas de alta resolución, dinámicas coreografías, un diseño de iluminación vanguardista y algunos elementos icónicos como diamantes y la carrocería de un deportivo, la cantante Alejandra Guzmán dejó en claro que sigue siendo “La Reina del Rock” en el escaparate nacional con un regreso insuperable.
Y es que, la cantante permaneció ausente tras los problemas de salud que la obligaron a pausar sus fechas de forma temporal en los escenarios, por lo que, la noche del lunes 27 de julio en la velaria de la Feria Nacional Villista Durango 2026, marcó el regreso triunfal de una de las estrellas consentidas del espectáculo, quien dejó en claro que viene con más fuerza que nunca.
La euforia colectiva se desató desde los primeros acordes que sonaron en el escenario acompañado de un gigantesco escenario, coristas y bailarines profesionales, todos con un físico envidiable que arrastró las miradas del público.
El demoledor que arrasó con el gusto del público fue con las canciones “Mírala, míralo”, “No se vale llorar” y “Día de suerte”.
La irreverencia, el sentido rebelde que la ha caracterizado de por vida y que muchos conocen, no pasó desapercibido con el carácter de “La Guzmán” quien vino desafiante y con una energía magnética que atrajo a las miles de almas presentes en el gigantesco recinto.
El viaje de esta gira titulado “Los que nos quedamos” incluyó un largo playlist de canciones como “Volverte a amar”, “Ven”, “Toda la mitad”, “Llama por favor”, “Despertar”, “Ángeles Caídos”, “Yo te esperaba”, “Diablo”, “Hey güera” y “Un grito en la noche”.
Posteriormente emulando una marquesina con luces de Broadway iluminando la noche con la leyenda de “Loca”, que daría pie al tema icónico para atraer el coreo bien preparado del respetable.
Uno de los momentos más emotivos e íntimos de la noche ocurrió cuando la artista interpretó «Los que nos quedamos», tema que funciona como un profundo tributo dedicado a su madre, la primera actriz Silvia Pinal.
También recordó a su papá, el legendario rockero Enrique Guzmán, de quien extrajo un repertorio completo de éxitos como “Rock de la prisión”, “Agujetas de color de rosa”, “Popotitos” y “La Plaga”.
Finalmente, el cierre atraería a la robótica y a la Inteligencia Artificial para acentuar el presente con los temas “Verano peligroso” y “Eternamente Bella” que al final redituaron en merecidas y prolongadas ovaciones.

