- El árbitro duranguense Marco Antonio Ortiz Nava.
- Mantiene su sueño se dirigir en un mundial de futbol.
Genaro Gabriel Ascencio Ortega
La Voz de Durango
“Solo los locos y los solitarios pueden permitirse el lujo de ser ellos mismos. Porque los solitarios no necesitan complacer a nadie, y a los locos no les importa ser comprendido”, expresó el árbitro duranguense Marco Antonio Ortiz Nava, quien el pasado 4 de enero renovó su insignia o mejor dicho su gafete FIFA, que lo mantiene en el sueño mundialista y que, con la confianza puesta en el trabajo, pero más que nada en Dios, será posible.
CON PASO FIRME
“Como cada año, la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), nos evalúa y determina con base a tus resultados y rendimiento si te renueva o no el Gafete”, y es que para Ortiz Nava el torneo anterior fue sencillamente espectacular y concluyó con su designación en la gran final que escenificaron los Rojinegros del Atlas y los Panzas Verdes del León. “Vamos poco a poco con el favor de Dios, continuamos preparándonos diariamente y considero que estamos en el camino correcto y primeramente Dios se van a dar la cosas”, destacó.
EL INICIO DEL SUEÑO
A mediados del mes de noviembre tuvo una destacada actuación, tras ser designado como árbitro central en el encuentro que disputaron las selecciones de futbol de Panamá contra El Salvador, dentro de la octava fecha del Octagonal Final de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Futbol (Concacaf), para el Mundial de Qatar 2022.

