Sara Valenzuela / La Voz de Durango. La desaparición y asesinato de trabajadores vinculados a la empresa Vizsla Silver en Concordia, Sinaloa, desató una ola de indignación social que este 14 de febrero movilizó al sector minero en cinco estados de la República: Durango, Sinaloa, Chihuahua, Zacatecas y Sonora. Las protestas surgieron tras el secuestro de diez mineros en el municipio de Concordia.
En Durango, la marcha inició alrededor de las 11:00 de la mañana en el centro de la ciudad, avanzando por avenida 20 de noviembre hasta llegar a la Plaza de Armas. Estuvo conformada por decenas de trabajadores, ingenieros, familiares y ciudadanos solidarios, quienes exigen justicia y garantías de seguridad, rechazando estar de acuerdo con que las autoridades han manejado el hecho como si hubiera sido una “confusión”. Expresaron que lo ocurrido en Sinaloa responde a esquemas de extorsión y violencia.
Aunque las autoridades federales han señalado que se mantienen operativos de seguridad y coordinación interinstitucional en la región, y que las investigaciones continúan para esclarecer los hechos y dar con los responsables. El sector minero insiste en que los resultados deben traducirse en acciones concretas y protección real, ya que además de este caso, los manifestantes denunciaron la situación crítica que enfrentan en carreteras y caminos de Durango, donde aseguran que operan falsos retenes instalados por grupos criminales que amedrentan a los trabajadores y los despojan de sus pertenencias.
Finalmente, la movilización concluyó con un minuto de aplausos en memoria de los trabajadores, visibilizando que el reclamo no es solo por justicia en un caso específico, sino por una exigencia firme a las autoridades judiciales y federales para que garanticen condiciones seguras y dignas para miles de trabajadores que diariamente arriesgan su vida.

