Sara Valenzuela / La Voz de Durango. La falta de cultura vial continúa siendo una problemática en Durango y sigue impactando directamente a la sociedad con accidentes que ponen en riesgo la vida de conductores, peatones y pasajeros, incluidos menores de edad. Estos hechos generan lesiones, pérdidas materiales y saturación de los servicios de emergencia, además de un ambiente de inseguridad constante en las calles de la ciudad.
A pesar de que hace unos meses se estableció el reglamento de vialidad que marca un límite de velocidad de 50 km/h, ciudadanos señalan que no existe respeto a esta norma ni una actuación firme por parte de las autoridades. La población denuncia presunta corrupción, falta de vigilancia y poco trabajo preventivo, lo que permite que conductores imprudentes continúen infringiendo la ley sin consecuencias claras.
Aunque autoridades de vialidad aseguraron que durante diciembre se logró una disminución del 30% en accidentes gracias al operativo anti alcohol, los percances continúan registrándose. Prueba de ello fue la volcadura ocurrida la mañana de este lunes en el barrio de Tierra Blanca, en el cruce de las calles Urrea y Ocampo, presuntamente por no respetar el paso de preferencia, dejando como saldo dos menores lesionados.

