- Viniendo de atrás, terminó imponiéndose por marcador de 2 goles por 4.
- Con personalidad, el conjunto venenoso se mantiene en la cima de la tabla.
Genaro Gabriel Ascencio Ortega
La Voz de Durango
Los Alacranes de Durango vinieron de atrás tras ir cayendo 2 goles por 0, impusieron sus condiciones con garra, carácter y corazón frente a la escuadra de Tecos y terminar con un importante triunfo de 2 goles por 4. Sumando cuatro unidades en su visita al estadio Tres de Marzo, en Zapopan, Jalisco. Con este triunfo, el conjunto venenoso se mantiene en los primeros lugares de la competencia y envían un mensaje claro a la Liga: serán un rival de respeto.
EL ARRANQUE
El partido comenzó con gran intensidad por parte de ambas escuadras. Francisco “Quiño” Quiñones probó con un potente disparo, el cual fue rechazado por el arquero local. Sin embargo, un minuto después, los emplumados se adelantaron en el marcador por un certero cabezazo de Cristian Sánchez tras un tiro de esquina. El golpe anímico no paró ahí, al minuto 11, de nueva cuenta Sánchez amplió la ventaja desde los once pasos con un disparo raso y bien colocado que colocó momentáneamente el 2 goles por 0 en favor del cuadro local.
LA REACCIÓN
Alacranes comenzó poco a poco a reaccionar y adelantar líneas, en busca de meterse al duelo. Al minuto 35 llegó la respuesta venenosa: Jared Torres encabezó un contragolpe y definió cruzado para poner el marcador 2 goles por 1. Dos minutos después, Ismael Reyes en el área remató de “palomita” y emparejar el duelo a 2. Tecos lucía desconcertado y los venenosos aprovecharon el momento y al minuto 41, tras un tiro de esquina y un balón suelto en el área, David Oteo impactó con pierna derecha para adelantar 2 goles por 3, al conjunto duranguense.
PARTE COMPLEMENTARIA
Los dirigidos por Gastón Obledo, continuaron con su ataque y al minuto 49, el duranguense Abraham Torres quedó mano a mano con el arquero y definió con categoría para poner el marcador 2 goles por 4 definitivo. Con la ventaja asegurada, el timonel realizó ajustes tácticos que le permitieron controlar el medio campo y cortar cualquier intento de reacción local. La zaga duranguense se mostró sólida y el partido bajó de ritmo hasta que el silbatazo final decretó la victoria de los venenosos.