- Ante los efectos que han dejado las lluvias en el municipio de Durango: Tita de la Parra.
Rosy Gaucín/La Voz de Durango
Es urgente que los gobiernos comiencen a trabajar un plan de acción para enfrentar el cambio climático y con ello evitar escenarios como el que hoy estamos viviendo, donde cientos de familias duranguenses han perdido su patrimonio a causa de las inundaciones por el paso del huracán Kay, comentó la regidora de Movimiento Ciudadano, Tita de la Parra al presentar un exhorto durante la sesión ordinaria de Cabildo.
“Estos últimos días el municipio de Durango, entre otros, ha estado experimentado lluvias torrenciales y hasta granizo. Lo cual les recuerdo a mis compañeros es otro síntoma más de la crisis ecológica que enfrenta Durango y el mundo”, manifestó la regidora ciudadana.
La regidora naranja se manifestó a favor de las acciones del alcalde, al mencionar que se ha mantenido activo para atender la crisis del momento. Sin embargo, el Gobierno, no solo debe ser bombero atendiendo la crisis inmediata debe ser filósofo y reflexionar sobre lo que debemos cambiar.
Esta clase de eventos están aumentando en su frecuencia e intensidad como consecuencia del cambio climático, en las últimas décadas el número de desastres naturales a través del mundo se ha multiplicado por cinco, por ello, es necesario adoptar una estrategia integral para evitar que esto empeore y prepararnos.
Durango a la fecha no cuenta con un Plan de Acción Climática que guíe la política ambiental para reducir las emisiones contaminantes que aceleran la crisis y los esfuerzos de adaptación y se tiene que aprender que estos desastres sucederán con más frecuencia, por lo que tomar medidas para hacer de nuestra ciudad más resiliente ante estos fenómenos.
Por lo anterior, hizo el llamado al Gobierno Municipal a integrar un Plan de Acción Climática, particularmente fuerte en términos de adaptación a los efectos del cambio climático. Estas lluvias torrenciales que están afectando el patrimonio de tantos y que son un riesgo para las vidas de los duranguenses son un recordatorio que el cambio climático ya está aquí es un problema de futuro.

