- La reactivación económica se dio al exterior de los panteones.
Alejandro Valencia / La Voz de Durango
Sin duda el Día de la Madre de 2021 fue muy distinto al de otros años, ya que en 2020 todos los panteones de la ciudad de Durango estuvieron cerrados, y en esta ocasión pese a que se viven días de pandemia los camposantos se abrieron para los duranguenses, pero eso sí, con algunas restricciones propias de contingencia sanitaria.
En el caso del Panteón Municipal de Oriente, a los visitantes se les exhortó cumplir con las medidas sanitarias del uso obligatorio de cubrebocas, la aplicación de gel antibacterial, el respeto a la sana distancia, estancias al interior de máximo 30 minutos, además quedó prohibida la entrada de niños, la realización de convivios con música en vivo y el ingreso de alimentos.
Así mismo, los miles de duranguenses que ingresaban al cementerio para visitar las tumbas de sus seres queridos eran desinfectados correctamente para evitar posibles contagios de Covid-19.
En ese sentido, la ciudadana Leticia Esparza, comentó que acudir a los panteones el Día de la Madre aún se sostiene como una fuerte tradición mexicana y a pesar de estar inmersos en una contingencia sanitaria, es necesario no olvidar este folclor, pero sobre todo tener confianza en Dios de que todo regresará a la normalidad.
SE REACTIVÓ LA ECONOMÍA
Como cada año al exterior de los panteones de la ciudad, miles de comerciantes ofertan sus arreglos florales, coronas de rosas y diferentes regalos que adornan las tumbas y en esta ocasión no fue la excepción.
Con entusiasmo todos los vendedores atraían a sus clientes para que llevaran ese detalle que jamás puede faltar en este tipo de conmemoraciones.
Pero más allá de esto, el regreso de la romería implicó un gran alivio para los comerciantes, así lo comentó el comerciante José Antonio Buitrón Narro, pues en su caso al no lograr vender sus productos en 2020, cientos de arreglos quedaron guardados, lo que implicó una perdida economía.
Del mismo modo aclaró que sus precios se mantuvieron al de otras ediciones, incluso, se bajaron ligeramente.
“Ya tengo mis clientes, ya tengo 20 años aquí y la primera vez que pongo mi puesto y me da mucho gusto, ojalá el gobierno deje seguir trabajando, con las medidas necesarias, yo traigo mi gel”, comentó.
Este 10 mayo, quedó demostrado que a pesar de cualquier contingencia el amor a las mamás es un poder tan grande que motiva a visitar ese lugar tan sagrado donde descansa la mujer que nos trajo a este mundo y sin importar adecuarse a la nueva normalidad.

