- Se manifiestan para exigir justicia y mejores condiciones para los doctores en formación.
Perla Rodríguez / La Voz de Durango
En Durango los médicos pasantes no se encuentran en las mejores condiciones, e incluso no están exentos de un caso similar al de Mariana, joven asesinada el pasado 29 de enero precisamente en el lugar donde prestaba su servicio social, en una clínica rural de la comunidad de Nueva Palestina, en el municipio de Ocosingo, en Chiapas.
Ante ello, en medio de la indignación, en Durango un grupo de jóvenes pasantes de Medicina se manifestó este martes de manera pacífica, a fin de exigir justicia por Mariana, pero también mejores condiciones para quienes prestan un servicio social.
«La seguridad que a nosotros nos brindan las instituciones no es la mejor, no es la óptima. No nos queda de otra más que manifestarnos y exigir a las autoridades pertinentes que cumplan con lo que les corresponde, que es protegernos a nosotros que somos todavía médicos en formación (…) somos mano de obra barata que está cumpliendo con el trabajo que debería cumplir un médico de base con contrato».
Expresó Brian Mota Gutiérrez, pasante de Medicina, quien además resaltó que el peligro sobre todo llega cuando son enviados a comunidades alejadas, por ejemplo en la Sierra duranguense, a seis o siete horas de distancia. A esto se enfrentan como un requisito para obtener su título. «Comunidades alejadas donde la seguridad no es la que debería ser».
Iridian Olguín Silvestre, pasante de Medicina, coincidió en que en los Centros de Salud de la Sierra es donde se encuentra mayormente el problema. «Es en la Sierra donde los problemas del narco también nos afectan. Hay situaciones que han ocurrido a compañeras, donde reciben propuestas indecorosas de gente que las intimida, diciéndoles que pertenecen al narco para acosarlas».
En un caso en especifico, dijo, la joven pasante avisó a su jefe inmediato, pero éste le dijo que la próxima vez que pasara le dijera al momento. «Pero que tal que no hay chance la próxima vez de acusarlo».
Olguín Silvestre reclamó que si bien el prestar su servicio social es necesario para su formación, no tienen garantías, además de ser enviados a lugares donde corren peligro.
Pero también, dijo, no reciben un salario pese a todo el riesgo y el servicio prestado. Explicó que únicamente reciben una beca, en su caso especifico se trata de mil pesos por quincena, cifra insuficiente para rentar un espacio para vivir y el traslado.
El grupo de al menos una decena de jóvenes pide a quien corresponda actuar en favor de los pasantes de Medicina, a fin de otorgarles mejores condiciones en material laboral y de seguridad.

