- A causa del Covid-19.
- Ciudadanos se quejan de la diferencia de precios a partir de los últimos días de marzo a la fecha.
Josélo Fuentes Delgado/La Voz de Durango
Consumidores de la capital resintieron el incremento de precios de productos de la canasta básica, a partir de declaratoria de contingencia por el Covid-19, entre ellos el huevo que de 29 a 35 pesos que costaba antes de concluir el mes de marzo, se elevó hasta los 45 pesos y la cartera con 30 piezas a 90 pesos; la contradicción estriba en que los centros comerciales tienen los 30 huevos en 60 pesos.
Por eso La Voz de Durango salió a las calles y a la zona comercial del Centro Histórico para tener el pulso de lo que el consumidor opina y siente en el bolsillo, comenzando con la señora Carolina Zúñiga, vecina de San José del Molino, señalando que allá el kilogramo está en 50 pesos, por eso vienen al centro a surtir el mandado, resintiendo diferencias ente los 20 y 15 pesos de aumento.
Susana Rodríguez, ama de casa y esposa de un trabajador de una mina, refirió que el aumento es en todas partes, no solo en los poblados y lo pesado que se pondrá la situación cuando empiecen a descansar trabajadores de las empresas, “soy diabética, tengo que comprar además la insulina que cuesta arriba de mil pesos el frasquito y me dura un mes, más el mandado para cada quincena. ¿Qué vamos a hacer?”.
La señora Erika Pérez, madre de familia y ama de casa, señaló que de plano ella no está comprando huevo ya, por lo caro que se ha puesto el precio de un kilogramo, “mejor desayuno frijolitos, compro un poco de salchicha y de jamón, está más barato”, refiere.
Para la pareja de Josefina y Manuel, vecinos de poblado Chupaderos, a unos kilómetros de la ciudad, señalan que no solamente el huevo aumentó hasta los 90 pesos, casi los 100 pesos los 30 huevos en cartera, también el plátano y el tomate, frijol, entre otros productos de la canasta básica, “en Chupaderos el medio kilo está en 27 pesos, 54 pesos el kilógramo, por eso nos surtimos en la ciudad, preferimos agarrar camión hasta acá, pero es más barato”, señalan.
Finalmente, María de la Paz Gurrola González, ama de casa y habitante de La Ferrería, precisó que lo que antes (hace un mes aproximadamente) compraba con 250 pesos, ahora lo hace con 500 y dejando de comprar fruta, solo verdura. El huevo por suerte en casa tiene gallinas ponedoras y ya sale del compromiso con seis huevitos diarios a veces, sin embargo, recientemente están bajando indígenas de comunidades cercanas a La Ferrería a conseguir comida o trabajo, con todo y familia, pero ni siquiera hay para regalarles algo y eso preocupa.

