“Al mexicano se nos enseña que desde que nacemos, desde que nos bautizan hay alcohol, hasta que nos entierran hay alcohol siempre”.
Alejandro Valencia / La Voz de Durango
Esta época del año se caracteriza por las posadas, regalos y felicidad donde siempre está involucrado el consumo de alcohol en exceso, de acuerdo con la regidora Martha Palencia Núñez, se les enseña a los mexicanos desde pequeños que las bebidas embriagantes deben ser parte de sus vidas y esto al final del día se convierte en un agente evasivo, en ese sentido opinó que habrá de vigilar a los menores de edad, ya que son los más vulnerables de convertirse en futuros adictos.
“Sí es importante que nosotros estemos permanentemente revisando la venta de alcohol en lo que son los mini súper en ciertas partes donde sí se les debe exigir la credencial para venderles alcohol”, dijo.
Las bebidas embriagantes son el primer producto que normalmente los niños y adolescentes consumen, de ahí sigue el tabaco, después la mariguana y por último las drogas sintéticas, como son las pastillas.
Otro de los problemas que genera el exceso de consumo de alcohol durante las fiestas decembrinas, son problemas familiares, en esos casos los niños son los principales afectados, ya que su anhelo más grande es ver a sus padres juntos.
Finalmente, también se encuentra la depresión melancólica que impacta a todos ciudadanos sin importar sus edades, acompañado de todo es el consumo de alcohol, que se convierte en un mal ingrediente que provoca al ser humano tomar malas decisiones que no tienen una vuelta atrás.
“Sabemos muy bien que mientras tengamos emociones tanto positivas como negativas, al mexicano se nos enseña desde que nacemos, que desde nos bautizan hay alcohol, hasta que nos entierran hay alcohol siempre y sabemos que el alcohol es una enfermedad progresiva y mortal y que las borracheras nunca acaban en nada bueno”, dijo.

