- Ocuparse para sobrevivir.
- Los aprendices de tahoneros van desde madres solteras, matrimonios desempleados, chavos recuperados de adicciones, adultos mayores que utilizan el oficio como terapia y jóvenes en situación de calle.
Josélo Fuentes Delgado/La Voz de Durango
Sin ser políticos ellos sí saben mover las masas y de diferentes tipos: para pasteles, galletas, pan blanco, tortillas de harina, pizzas, hasta algo más complejo como el hojaldre, en un lapso de seis meses pueden ser ayudantes en una panadería y ganar experiencia para ser después emprendedores.
Estas historias se tejen diariamente en los talleres del DIF municipal, ubicados en bulevar Dolores del Río y calle Gómez Palacio, donde cada semestre ingresan potenciales aprendices de panaderos para hacerse de un oficio y salir adelante.
A sus más de dos décadas de experiencia y siendo el tercero de una generación de panaderos, Francisco Soto dice con orgullo que él enseña a quien quiera aprender, las ganas que le pongan a las lecciones que siempre van de menos a más y la necesidad para independizarse e instalar su empresa para generar empleos.
“Anteriormente los cursos eran para sectores cerrados de la población como los que mencioné, pero ahora van a población abierta y de manera gratuita, ellos solo ponen los materiales: harina, sal, levadura, azúcar, manteca y mantequilla. Nosotros les damos teoría y práctica a la vez. Ellos ponen las ganas para aprender”, señaló el maestro panadero.
Refiere que madres solteras acuden para saber más de las recetas y así ser independientes en su economía por ser cabezas de familia; los adultos mayores vienen más bien para terapia ocupacional y no estar solos en la casa, así no son víctimas de la depresión y el olvido de la familia. Matrimonios que hacen de su casa un negocio, donde a veces uno trabaja la panadería y el otro busca empleo.
En el caso de los jóvenes del Centro de Rehabilitación infantil Analco (CRIA), después de concluir su tratamiento contra adicciones, les ayuda para adaptarse de nueva cuenta a la sociedad, se distraen y dejan de lado el pensar en malas compañías y al igual que los jóvenes que ni estudian ni trabajan “nini´s” conocen un oficio para auto emplearse, en caso de no querer seguir estudiando alguna profesión, resuelven su necesidad inmediata.

