Se les ha pagado a los obradores con los impuestos de los ciudadanos para que se muden al PIL.
Alejandro Valencia / La Voz de Durango
Uno de los principales problemas que hay referente a la eliminación de ladrilleras en la ciudad de Durango es la reincidencia, un ejemplo de eso se refleja en las finanzas del ayuntamiento ya que han perdido dos millones de pesos en casi nueve años, al pagarle a los obradores para que dejen de esa actividad comercial, así lo explicó Francisco Franco Soler, titular de la Dirección Municipal de Medio Ambiente.
Desde administraciones pasadas se les paga a los ladrilleros un recurso para que se trasladen al Parque Industrial Ladrillero (PIL) u opten por otra actividad económica que no contamine al medio ambiente, pero la realidad es que ese compromiso no se cumplió.
“De los que tenemos ya ubicado en expediente estamos hablando de un aproximado de dos millones de pesos, ese es dinero que se pagó con los impuestos de la ciudadanía y por eso tenemos que aplicar el reglamento, esto no fue solo de la pasada en las últimas tres administraciones”, aclaró.
El gobierno municipal ha clausurado seis ladrilleras y dos más fueron derribadas, se espera que los cierres de ladrilleras en el municipio de Durango continúen, pero sería la última opción, ya que la política del ayuntamiento es mantener el diálogo para que cambien de giro el convencimiento para que se muden al PIL.
Sumado a todo esto se encuentra el implementar nuevas tecnologías sobre la creación de ladrillo sin afectar a la fauna, sin embargo, no se ha aterrizado.

