Durango, Dgo.
Este 30 de abril se celebra el Día del Niño, y es de gran importancia, pues los niños son el alma de toda familia, son los que dan alegría y sobre todo, los que recuerdan que la infancia es una de las etapas más nobles y bonitas de la vida. Además, como lo dice el papa Francisco, los infantes nos recuerdan también que todos somos hijos, incluso cuando nos convertimos en adultos y ancianos, o si se convierte en padre o madre, siempre, aunque se adquiera el sentido de la responsabilidad, seguirá permaneciendo la identidad de hijo. Los niños son la riqueza para la humanidad y también para la Iglesia, porque llaman constantemente a la condición necesaria para entrar en el Reino de Dios. Debemos dar gracias a Dios, también por los padres de familia, quienes se entregan día a día por el servicio de la formación integral de los hijos. Que durante este tiempo Dios nos ayude a crecer en los lazos de amor, de fraternidad y a aprovechar las ocasiones de nutrir nuestra vida cristiana.

