- Niega Mario Pozo que hubiera dolo para privar de la vida al can cuando evitaban siguiera agrediendo a mujer embarazada.
Josélo Fuentes Delgado/La Voz de Durango
Sin la intención de privar de la vida al can, asegura el juez Cívico en la capital que no hay culpa para quienes libraron a la mujer del ataque. En cambio, el dueño puede ser sancionado por liberar al perro y no tener cuidado de dónde andaba.
En respuesta a los señalamientos y peticiones de hacer justicia al animal presuntamente amarrado, golpeado y torturado en las afueras de un negocio de la colonia Emiliano Zapata, Mario Gaspar Pozo Riestra, expresó que las personas señaladas como culpables de los supuestos delitos estaban libres de cargos.
“Versiones de quienes presenciaron los hechos señalan que no hubo saña o intención de hacerle daño al animal. En las imágenes publicadas en las redes sociales puede notarse que el animal estaba amarrado y se enredó en su intento por zafarse de la soga”.
En el caso de ser intencional el Código Penal del Estado en el artículo 275 Bis-6 contempla sanciones de tres meses a un año de prisión con 100 días de salario mínimo y en el caso del Juzgado Cívico al dueño del perro puede ser sancionado con hasta ocho mil pesos por el descuido de dejarlo en la calle.
“Las imágenes son impactantes y nos indica que alguien pudo excederse, pero después de la investigación se tuvo conocimiento real de los hechos. Platiqué con el dueño del negocio y señala que el perro andaba suelto desde temprano y había pasado muchas veces por la calle, pero en determinado momento atacó a la clienta y solamente le prestaron ayuda a la víctima”, añadió.

