Actualmente hay un total de 280 ladrilleras en la ciudad de Durango y 128 en la periferia 203 en el PIL.
Alejandro Valencia / La Voz de Durango
La temporada de frío ya está en Durango y los efectos que deja la contaminación producida por las ladrilleras en la ciudad serán más notorias, en ese sentido la “nata” de humo negro estará de manera más común a ciertas horas del día, ante esto la Dirección Municipal de Medio Ambiente, tomará por los cuernos este fenómeno.
El titular de dicha área, Francisco Franco Soler reveló que ya cuentan con el padrón de las ladrilleras, sin embargo, el problema que hoy se tiene es la reincidencia, por lo que el número cambió.
En la pasada administración se les dio un recurso a los obradores de ladrillo para que dejaran de operar en la mancha urbana o que cambiaran su giro económico o también que se trasladaran al Parque Industrial Ladrillero (PIL).
“En el pasado se les dio un recurso económico para que se reubicaran un espacio en el Parque Industrial Ladrillero o se acordó que cambiarían de giro y se volvieron a instalar”, dijo.
Una de las respuestas que se tienen para hacer frente a la problemática de la contaminación que, dicho sea de paso, provoca enfermedades en la ciudadanía, será en primera instancia el diálogo, y de no lograr algún efecto positivo se tomará la decisión de clausurar las ladrilleras.
Franco Soler, subrayó que la tarea será difícil, pero necesaria, principalmente por el daño colateral que estas provocan en la salud de los duranguenses. Actualmente hay un total de 280 ladrilleras en la ciudad de Durango y 128 en la periferia 203 en el PIL.

