>Este fin de semana se estrenó la película de terror en la pantalla grande.
La Voz de Durango / Agencias
El ambiente apacible de los suburbios y los recuerdos del verano han dado paso a una violenta pesadilla tras el arribo a las salas de cine de El Heladero: Dulce Sabor a Muerte.
El largometraje, comandado por el célebre realizador Eli Roth —célebre por sus crudos proyectos cinematográficos como Hostel y Thanksgiving—, busca rescatar la esencia del cine de horror de bajo presupuesto aportándole una perspectiva contemporánea bastante lúgubre.
UNA FÓRMULA HACIA LA DEMENCIA
La historia toma lugar en el tranquilo asentamiento de Bayleen Bay. La vida cotidiana de la comunidad cambia drásticamente con la llegada de un misterioso comerciante y su vehículo de postres. En lugar de repartir felicidad, los dulces que ofrece desencadenan una consecuencia destructiva y misteriosa: los menores del pueblo que los prueban se convierten en asesinos despiadados, provocando una racha de agresiones sin freno en toda la zona.
Con un metraje que alcanza los 87 minutos, la propuesta audiovisual apuesta firmemente por el body horror directo, el humor negro y una atmósfera asfixiante que ha comenzado a polarizar tanto a los especialistas como a los espectadores.
DETALLES DE LA PRODUCCIÓN
Director: Eli Roth.
Guionistas: Noah Belson y Eli Roth.
Reparto: Ari Millen, Charlie Zeltzer, Shiloh O’Reilly, Kiori Mirza Waldman, Sarah Abbott y Benjamin Byron Davis.
Restricción: Exclusiva para mayores de 18 años a causa de su alto contenido explícito y escenas de crueldad extrema.

