Por Aarón Quiñones
Una de las decisiones más complicadas para los políticos en la actualidad será poner orden, subir los impuestos y realizar despidos. Todas las anteriores levantan incomodidad, molestia, enojo, rabia, etcétera y todas conllevan su correspondiente “costo político”, pero qué es eso.
El costo político es ese sentimiento ciudadano de venganza contra ese personaje y que va desde lo público en redes sociales a lo electoral. Los que aparecen al frente de las boletas siempre tendrán ese miedo, dar una declaración, realizar un despido o subir un impuesto que genera el repudio público.
El Alcalde Toño Ochoa se enfrentó a los tres escenarios del primer párrafo recientemente. Este año un sector de la población lo confrontó directamente por sus políticas públicas en la recaudación de impuestos, a nadie, absolutamente a nadie nos gusta pagarlos pero así nos defequemos, tenemos que hacerlo.
Fue el mismo Toño quien frente a columnistas y varios croma fierro profesionales reconoció que el riesgo al disgusto ciudadano valió la pena. Hoy las finanzas del Municipio están sanas y lo más importante con obra, porque ahí mismo recordó a un ex alcalde que a como presumió que su administración llevaba las mejoras cuentas, pero cuya obra más importante fue hacer un túnel en un puente.
No voy a enumerar las obras sabe porque, porqué usted ya las disfruta y ni se da cuenta. Reparar baches y pavimentar colonias irregulares no se compara con hacer un hospital, un fraccionamiento, un colector o una avenida completa. El beneficio de todos sobre el de pocos siempre será prioridad, pero aún así el ciudadano siempre tendrá la razón en quejarse y exigir resultados, aunque bueno los que pagamos impuestos porque ¿que creé?, otro dato que nos dio el panista ahí mismo: Solo el 40 por ciento de duranguenses estuvo manteniendo la capital con sus impuestos.
Así es, solo cuatro de cada diez propietarios de un domicilio en la capital pagaban sus impuestos para que todos los servicios funcionen. Se imagina que hicieran un padrón público de deudores y salieran los nombres de esos políticos de “izquierda” que acumulan propiedades por cientos de millones de pesos en distintos puntos de la capital pero que se niegan a pagar agua, pavimento y hasta la luz porque son “lideres”.
En fin, si Ochoa Rodríguez va o no a la gubernatura, si se va a una diputación federal o simplemente termina su periodo de aquí al 2028 va a dejar retos importantes para él o la que llegue. Hay obras multimillonarias pendientes en agua y drenaje que tendrán que hacerse sí o sí en una ciudad que pese al pesimismo de los que no gobiernan, crece cada día.
No se me asuste mi Rosario Tijeras, lo de Paseo si fue de a “deveritas”
Una de las casualidades más absurdas que se han vivido en la bella capital del estado norteño de Durango fue la que ocurrió la semana pasada; resulta que en tierras duranguenses se anda grabando la enésima temporada de la exitosa serie-telenovela de Netflix, «Rosario Tijeras». No es casualidad que se graben aquí porque, sin presumir, pero tenemos una luz natural y paisajes únicos en el país; el uno en un millón vino con un operativo de las fuerzas federales en la capirucha del estado.
Así es, como de película un helicóptero artillado de la Marina Armada de México acompañó con sobrevuelos a una decena de vehículos militares entre SEDENA y Guardia Nacional que realizaron cateos y luego un operativo de búsqueda en el centro comercial conocido como Paseo. La espectacularidad y el miedo por estas acciones se hizo notar en los cientos de videos que se subieron a redes sociales en esas horas.
Todo mundo especuló, hasta los medios, los de siempre, y las páginas raras que se dedican a subir información en contra de una facción criminal estaban como locos inventando guiones hollywoodenses, la realidad fue una estrategia para capturar a un operador criminal, dos cómplices y una de sus “inocentes” novias.
En todas las plataformas había personas que juraban haber visto a la actriz de la serie de plataforma en medio del operativo del centro comercial, unos decían que se habían tomado hasta fotos… mentiras para que les den like, la protagonista no se encontraba ni cerca de ese edificio.
Ojalá que este tipo de acciones no alejen a las producciones que vienen a Durango, por cierto dos en estos momentos, el estado está seguro sí, aunque algunos vociferan como chimpancé rabioso desde su celular o computadora, la capital está segura a comparación de otros estados del país, si bien no somos Suiza, usted todavía puede realizar sus actividades sin poner en riesgo su vida y ya se que los robos están a la orden del día, que los fraudes, que una camioneta robada en la libre a Mazatlán; sí es una tragedia para la víctima, pero le voy a dejar este dato. En nuestro vecino estado de Sinaloa se roban con violencia de 15 a 19 vehículos diarios.

