>Grandes emociones y sentimientos en cada kilometro recorrido.
>Ciclistas pedalearon hasta ese lugar santo en Chalchihuites, Zacatecas.
Por Genaro Gabriel Ascencio Ortega
La Figuras del Pelón
121 kilómetros fueron los que recorrieron con fé, esperanza, gratitud, devoción, pero sobre todo por agradecimiento a lo que Dios le brinda a cada uno diariamente, el banderazo de salida a las afueras de la Catedral de Durango, fue el inicio de una peregrinación ciclista llena de emociones y sentimientos, a su paso por valles y planicies agrícolas, mientras pasaban por Nombre de Dios y poco más adelante por Vicente Guerrero y Súchil, a continuación el semidesierto y matorrales a medida que cruzaban la línea estatal hacia la carretera federal, hasta pasar por Sombrerete donde observaron horizontes montañosos y arribar al Puerto de Santa Teresa, Chalchihuites, el destino al que su fé los llevaba para conocer más de los Santos Mártires y ese lugar sagrado. Al final, algunos de los pedalistas compartieron su experiencia y el sentir de esta aventura con su fé.
EN CADA EDICIÓN
“He tenido la bendición de asistir a las cuatro ediciones de la Peregrinación Ciclista de los Santos Mártires Duranguenses, desde que comenzó esta bonita tradición y puedo decir con el corazón en la mano que para mí no es una rodada más. Es mucho más que kilómetros, esfuerzo y cansancio, s rodar con fe, con humildad y con el corazón puesto en Dios”, compartió Marbella Rivas Graciano mejor conocida como “La Chapis”.
SUMAMENTE BENDECIDA
“Agradezco profundamente a Dios y a la Virgen de Guadalupe, y honro con todo mi respeto y devoción a nuestros Santos Mártires Duranguenses, por permitirme estar presente una vez más y ser parte de esta peregrinación. Cada edición me deja algo diferente, pero hay algo que siempre permanece: la unión entre peregrinos, el compañerismo y esa mano que se extiende para ayudar al que va cansado, al que siente que ya no puede más y al que necesita un poco de ánimo para llegar a la meta”, destacó.
SEMBRAR LA FÉ
“Porque eso también es peregrinar: no dejar atrás a nuestros compañeros y ayudarles a culminar el camino y sobre todo, sembrar una semilla de fe en cada corazón, recordándonos que cuando caminamos o rodamos encomendados a Dios y a nuestros Santos Mártires, podemos encontrar fuerzas donde creíamos que ya no las había, porque cuando nos atrevemos a hacer cosas que parecen imposibles, Dios nos permite vivir cosas increíbles”, dijo.
EN RECUERDO
“Hace un año perdí a mi prima Adriana, mi confidente con un gran don en la Iglesia católica sus últimas palabras que intercambiamos en pláticas fueron «Rueda Siempre por mi» y siempre se la dedico, también a mi Abuelita Irene para que le dé su alivio por la enfermedad que adquiere, y a mi tía Lupe que también hace un año perdí, con mi corazón con gozo y alegría y sobre todo con mucha fe recorrí esta bonita ruta”, señaló Marbella Rivas.
QUE ACUDAN MÁS CICLISTAS
“Que esta hermosa peregrinación siga creciendo, que podamos vivirla durante muchísimos años más, y que algún día tengamos la dicha de recibir peregrinos de otros estados que quieran venir a Durango a rodar con fe, devoción y esperanza. ¡Que nunca se pierda la fe, que nunca falte la humildad y que nunca dejemos de ayudar a quien rueda a nuestro lado! 4 ediciones y que sean muchas más, ¡Rodemos con fe somos equipo Xtreme Friends!, comentó Guadalupe Pinal Castellanos.
PROMESA CUMPLIDA
“Haber realizado esta peregrinación significa mucho más que llegar a la meta: significa cumplir una promesa que hace un año le hice a Dios y a la Virgen. En junio de 2025 me operaron mi rodilla y, en medio de la incertidumbre, hice una promesa: si mi rodilla quedaba bien, realizaría esta peregrinación de principio a fin. Hoy puedo decir que lo logré. No fue fácil, hubo momentos de cansancio, dolor y dudas, pero cada paso lo di con el corazón lleno de fe y agradecimiento.
Y, sobre todo, tuve la fortuna de contar con grandes compañeros que estuvieron a mi lado, apoyándome y ayudándome a conseguirlo. Hoy solo puedo agradecer a Dios y a la Virgen por darme la fuerza, la salud y la oportunidad de cumplir esta promesa. Y gracias de corazón a mi equipo Xtreme, porque una vez más demostraron que siempre están ahí, acompañándome y apoyándome para cumplir cada promesa, cada reto y cada objetivo. Esta peregrinación no solo la terminé, la viví, la sentí y la llevé en el corazón” Anabel Aviles.
SUMAMENTE ESPECIAL
“Fue mi segunda rodada hacia los santos lugares, al saber un poco sobre los Santos Mártires me conmovió la historia que aconteció en sus vidas, fueron sacrificados cruelmente por defender su fe en Cristo Rey, yo simplemente rodé en su memoria, para honrarlos y darles mis respetos. Creí que en esta rodada no la iba a realizar por cuestiones técnicas, pero gracias a mis compañeros Xtreme en especial a Joel y el señor Luis Miguel pude continuar con mi camino, muy agradecida con todos ustedes. La última etapa ahí sí que pedí mucho a ellos, que me dieran la fortaleza para llegar hasta su templo y darles las gracias por permitirme llegar a venerarlos con todo mi cariño y respeto” Laura Rivera.
UNA RODADA DE FÉ
“Hoy entiendo que está rodada no fue solamente una ruta más en bicicleta, fue un camino de fe. Cada kilómetro hacia los Santos Mártires estuvo lleno de esfuerzo, cansancio, pensamientos, agradecimientos y peticiones. Hubo momentos en los que las piernas ya no querían seguir, pero el corazón tenía una razón para hacerlo. Pedaleé por mí, por mi familia, por las personas que amo y por todas esas cosas que llevo en el corazón y que solamente Dios conoce.
Llegar hasta allá me dejó una sensación difícil de explicar; cansancio en el cuerpo, pero una enorme paz en el corazón. Hoy me quedo con la satisfacción de haberlo intentado, de no rendirme y de haber vivido una experiencia que seguramente recordaré por mucho tiempo.
Porque hay caminos que se recorren con las piernas y otros que se recorren con el corazón. Gracias, Dios, por permitirme llegar” Irma Quiñones.
SENTIMIENTO INDESCRIPTIBLE
“Solo sé que esto me hace sentir viva, que vivo para un solo propósito y ese propósito es mi vida entera, mis hijos. Dios me ha dado está gran bendición de ser madre; mi esposo empezó con el ciclismo y murió dejando en mi vida seguir rodando por él también. Seguiré rodando en honra, gloria, honor y amor por la vida que Dios nos ha regalado, en cada paisaje, en cada rincón del universo, en el amanecer, el abrazo de un atardecer, en el brillo de la luna, hagamos las cosas con amor y que todos encuentren la paz y alguien con quién vivir así de bonita sus vidas” Conny «Mariposa» Mercado.
“Son muchos problemas muy fuertes que tengo que era una manda para mi hoy y dios es mi refugio y fortaleza por eso o si o si, terminaba la ruta”, Juan Carlos Haro García.
SEGUNDA EXPERIENCIA
“Fue la segunda vez que vivo esta bonita experiencia y yo aproveché cada kilómetro para dar gracias a Dios por darme la capacidad física y mental de poder lograrlo, fue un momento donde pude conectar conmigo misma, con emociones, sentimientos y sensaciones y aunque hubo momentos de duda, de cansancio, de indecisión, nunca se derrumbó la Fé y el agradecimiento primero que nada a Dios por hacerlo posible. Es muy padre la convivencia con todos los compañeros ciclistas que aún sin conocernos prevalece la amabilidad y el respeto, donde además se ser una ruta ciclista es una ruta de unión y de fé con un fin en común. En cada kilómetro en mi mente estuvo mi familia, aproveché el momento también para pedir por todos para que Dios no siga bendiciendo y cuidando y que nos siga dando la oportunidad de hacer lo que tanto disfrutamos” Gualu Quiñones.

