>Se inauguró la exposición “Visiones Oníricas” en el Museo Francisco Villa.
Por Juan José Nava / La Voz de Durango
El artista duranguense Eduardo Acevedo inauguró la exposición «Visiones Oníricas», una serie que explora la frontera entre el consciente y el inconsciente mediante imágenes inspiradas en la psique.
La exposición cobra vida al interior del Museo Francisco Villa y se caracteriza por plasmar el onirismo, utilizando elementos de los sueños, la psique y los deseos personales.
El acto protocolario de presentación fue intervenido por el artista duranguense y amigo del expositor, Alex Benavente, al igual que por Rogelio Domínguez Breceda, coordinador de museografía del Instituto de Cultura del Estado de Durango (ICED) y por el propio autor, quien explayó con sus propias palabras, el contexto de este viaje de emociones transformado en fotografías.
“Comenzando con el término de onirismo, se refiere a todo lo relacionado con los sueños. Entonces, “Visiones oníricas” se refiere a visiones de sueño. Los sueños son una revelación de ese espacio entre el consciente y el inconsciente, del imaginario y la percepción, en donde se genera un abanico infinito de posibilidades. Y si lo pensamos bien, en realidad podemos soñar cualquier cosa, e incluso sentirla, porque a veces los sueños son tan fuertes que no sabemos si estamos soñando o si lo estamos viviendo hasta que nos despertamos», expuso el autor durante su discurso de motivos.
Acevedo explicó que su obra utiliza elementos del subconsciente —como sueños recurrentes de caída o encuentros nostálgicos— para crear una experiencia visual que mezcla deseos y recuerdos.
“Comentarles que algunos de los sueños más comunes son el caer. A veces soñamos que caemos por un vacío y se siente. A veces también soñamos que regresamos a la escuela, que vemos a nuestros compañeros, que presentamos algún examen. A veces soñamos también con seres queridos que ya no se encuentran con nosotros en este plano y pueden ser experiencias incluso catárticas. Los sueños son caprichosos, porque no soñamos lo que queremos”, agrega.
Acevedo reveló que en realidad, soñamos lo que traemos en la psique. Muchas veces son esos deseos, esos anhelos, esas metas las que el cerebro recopila para hacer una especie de remix.
Enfatizó que los sueños no hay que perderlos porque a veces traen buenas ideas a propósito de atrae a flote la frase de David Lynch: “Perder una una buena idea da ganas de quererse quitar la vida”, porque perder una idea buena si pesa muchísimo y en ese tenor, los artistas saben del valor de la mente.
Finalmente, es importante mencionar que las obras expuestas provienen de marcos reutilizados, lijados, pintados y cortados en vidrios, lo que le agrega carácter a la obra y que sirve a su vez como un acto de rebeldía contra el consumismo.

