>La velaria del recinto ferial se convirtió en un sitio de alabanza y oración.
Por Juan José Nava / La Voz de Durango.
El corazón de la Feria Nacional «Francisco Villa Durango 2026» vibró con una atmósfera de profunda espiritualidad gracias a la primera presentación de Alex Campos en este recinto. El reconocido cantautor colombiano regresó a tierras duranguenses tras 18 años de ausencia, acompañado en la apertura por el talento local de Jeremías Lombar.
La velada comenzó con el icónico tema «El taller del maestro», encendiendo de inmediato la devoción de miles de familias que se congregaron en la Velaria para vivir una experiencia de renovación y esperanza.
El repertorio continuó con éxitos como «Me amas», «Lenguaje de amor» y «Tan lejos, tan cerca», que mantuvieron al público de pie. Conmovido por el recibimiento, el artista declaró: «Vengo a Durango a adorar», dando paso al alegre ritmo de «Rumbo pa’ la iglesia», que desató aplausos y sonrisas en todo el auditorio.
Antes de interpretar piezas como «Vives tú y vivo yo», «Pan duro» y «Si estoy contigo», el músico compartió un mensaje de aliento, asegurando que los asistentes se irían transformados y llenos de paz.
La restauración espiritual se hizo más evidente cuando sonaron los acordes de «En ti confía mi corazón».
Campos recordó a los presentes que «nadie es un accidente» para introducir «No fue un tiro de suerte», seguida de una hilera de clásicos muy esperados y coreados como «Sueño de morir», «No tiene prisa», «Lo que hoy no pudo ser», «El sonido del silencio» y «Me robaste el corazón», consolidando un vínculo íntimo con la audiencia.
La emoción subió de tono cuando el cantante interpretó «Me he vuelto a enamorar» e invitó al escenario a su esposa Natalia, testificando cómo el amor divino ha sostenido su matrimonio.
Finalmente, el cierre de la noche llegó con «Dios creó», despidiéndose de la gran fiesta estatal entre bailes y ovaciones.
El orgullo local también tuvo su espacio antes del evento principal. El cantautor duranguense Jeremías Lombar abrió el escenario respaldado por un mariachi y un ballet folclórico.

