>Los alumnos de la Escuela Secundaria Técnica #77 de la comunidad de General Gabriel Hernández en Nombre de Dios, Durango, exponen una serie de versos realizados con total ingenio y creatividad, acompañados de ilustraciones.
Por Juan José Nava / La Voz de Durango
El Gobierno del Estado de Durango en vinculación con la Secretaría de Educación Pública y el Departamento de Educación Secundaria Técnica, consolidaron la elaboración del libro “Calaveras Literarias: Mis tradiciones. Día de Muertos” con la recopilación de trabajos de alumnos adscritos a la Escuela Secundaria Técnica #77.
La gestión del proyecto surge a raíz de la asignatura de artes y español en el que diferentes estudiantes de enseñanza media de la comunidad de General Gabriel Hernández, en el municipio de Nombre de Dios, Durango, demostraron su ingenio y creatividad al elaborar diferentes calaveritas literarias acompañadas de ilustraciones o fotografías de pinturas que ellos mismos realizaron.
La idea surge con la idea de rescatar las tradiciones en un día tan especial para la cultura mexicana como lo es el Día de Muertos a través de diferentes composiciones poéticas tradicionales impregnadas de sátira y humor alusivas a la muerte.
Este esfuerzo, se hace con el objetivo no solo de visibilizar el quehacer de los alumnos sino motivarlo para la preservación de esta costumbre y que, a su vez, se replique en futuras generaciones.
La presentación del libro vino acompañada de un festival de Día de Muertos que se llevó a cabo durante la velada del pasado 25 de octubre de 2025 en la comunidad de General Gabriel Hernández donde acudieron representantes de la educación regional como el propio director de la Secundaria Técnica #77, Prof.Israel Cárdenas Ramírez, quien coordinó dicho evento, aunado a una nutrida audiencia compuesta por padres de familia y seres allegados a los alumnos.
Finalmente, cabe destacar, los estudiantes, quienes fueron los más entusiasmados, acudieron a la ocasión ataviados de diversos personajes de la cultura mortuoria para ambientar el evento, acompañándose por supuesto, de coloridos altares y por supuesto, una lluvia de versos realizados con pluma y papel, en el que hicieron dedicatorias a maestros, amigos o seres cercanos a través de una calaverita hecha con total originalidad e ingenio.

