>La noche del jueves 19 de febrero reunió a una pléyade de artistas duranguenses para conmemorar un año más del emblemático recinto, patrimonio cultural de nuestro estado.
Por Juan José Nava / La Voz de Durango
Una gran pléyade de artistas duranguenses se congregó durante la velada del jueves 19 de febrero para conmemorar el décimo tercer aniversario del Museo Francisco Villa, recinto cultural patrimonio de la durangueñeidad.
Inaugurado en 2013 en el conocido Palacio de Zambrano, este espacio vigía del tiempo, se ha consagrado en la actualidad, como el principal espacio cultural del estado de Durango, no solamente por ser el más visitado, sino por la variedad de actividades y recorridos que ofrece tanto para propios como extraños.
En esta ocasión, se presentó un recinto prácticamente abarrotado de asistentes en todas sus locaciones y en ese tenor, se unieron a la causa el elenco de bailarines, cantantes y artistas de la Compañía de Arte Korián de la Secretaría de Educación Pública dirigidos por Juan Pablo Ayón Lugo, quienes protagonizaron la escena del acaudalado minero Juan José de Zambrano y su familia, al ser éste entrañable personaje, quien dirigiera un mensaje de bienvenida al nutrido público que, atento a la escucha, fue cómplice en la creación de la atmósfera, el sentido y éxito de una función señorial con aire de fiesta, solemnidad y elegancia.
Importante hay que destacar también la presencia de las diversas compañías de danza de la ciudad de Durango que, se sumaron también como parte del elenco, con atavíos a la usanza de finales del siglo XVIII, con el fin de trasladar a la audiencia a los confines del pasado, haciendo memoria repasando experiencias, anécdotas y algunas reconstrucciones de eventos vividos con una carga emocional significativa.
Asimismo, en una súbita pausa, el director del Instituto de Cultura del Estado de Durango (ICED), Francisco Javier Pérez Meza acompañado del Prof.Esbardo Carreño Díaz, director del Museo Francisco Villa, realizaron la entrega de merecidos reconocimientos a Marla Cornejo Álvarez, Rubén Salazar Serrano y a Abiu Vázquez Ávila por su esfuerzo, dedicación, compromiso y pasión, por crear un ambiente de trabajo eficiente y organizado en el Museo Francisco Villa.
Posteriormente y como acto final, no pudo pasar desapercibida la partición del pastel, donde el staff del Museo Francisco Villa teniendo de fondo auditivo las tradicionales mañanitas, hicieron captura de un año más de éxitos, agradeciendo al público, ya que, sin sus motivaciones y experiencias, no sería posible validar la misión de preservar y exponer el patrimonio cultural.

