Sara Valenzuela / La Voz de Durango. El reciente incremento del salario mínimo ha comenzado a generar efectos significativos en la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (CANADEVI), especialmente en estados como Durango, donde los costos laborales y de producción están alcanzando niveles preocupantes para los desarrolladores. De acuerdo con Salvador Chávez Molina, presidente de la CANADEVI, el aumento al salario mínimo ha incrementado el costo de la mano de obra, lo que ha complicado la rentabilidad de los proyectos de vivienda.
Señaló que, en la entidad, los salarios en el sector de la construcción ya están muy cerca del salario mínimo, lo que limita la capacidad de contratación y genera dificultades para mantener los costos de los proyectos.
“Nos está pegando ya muy fuerte el tema del incremento al salario mínimo. Estamos buscando alternativas para decidir que la mano de obra o hacer que la que tenemos contratada, sea más eficiente, porque en lugares como Durango, el salario que se paga realmente, creo que ya lo alcanzó el salario mínimo. En ciudades más grandes como Guadalajara, Monterrey, el salario mínimo está sobre los 15, 16 mil pesos, todavía no sufren estos efectos, pero aquí en Durango, hablamos de que el menor salario, incluyendo las prestaciones, es cercano a los 17 mil pesos por mes, para el trabajador de producción, el peón es más bajo, entonces sí es un problema real que se están enfrentando ahora los desarrolladores para poder hacer eficientes nuestras empresas y mantener los precios, porque ahora se nos han fijado precios sobre todo en los nuevos proyectos de vivienda del bienestar”, argumentó.
Según el líder empresarial, el salario promedio en el sector de la construcción ha aumentado a cerca de 17 mil pesos mensuales, tomando en cuenta prestaciones, lo que encarece las operaciones. Además, precisó que en el mercado de vivienda de interés social, como el de los proyectos de Vivienda del Bienestar, los márgenes de ganancia se ven reducidos por la inflación y los precios fijados para los nuevos desarrollos.
Por último, Chávez Molina subrayó que, aunque hay expectativas de crecimiento en el empleo, principalmente con la autorización de proyectos, la construcción de viviendas podría enfrentar un aumento de costos cercano al 6% este año, debido al impacto de los incrementos salariales y de los materiales.

