>El actor mexicano cuenta la vida del autor de los célebres cuadros de “La última cena” y “La Mona Lisa” a través de un monólogo.
>El Teatro Ricardo Castro fue la sede del evento.
Por Juan José Nava / Las Voz de Durango
El actor mexicano Rodrigo Murray cuenta la vida del ingenioso pintor, filósofo, ingeniero, inventor y genio italiano que obligó a cruzar los límites de la posibilidad humana, Leonardo Da Vinci (1452-1519), para recrear su legado a través de un divertido monólogo, acompañado de una magnífica escenografía de la autoría del escultor chihuahuense Sebastián.
Fue el Teatro Ricardo Castro la sede que congregó a cientos de asistentes para conocer la producción artística titulada “Leonardo”, producida, escrita, dirigida y actuada por Murray, quien se adentró en los confines de una minuciosa investigación a fondo que le llevó una docena de años para “desmitificar la figura” del creador de grandes obras de trascendencia mundial como “La Mona Lisa” o “La Última Cena”.
Durante un lapso de casi 90 minutos, Murray se adentra en la piel de Rodrigo, un actor fracasado y endeudado hasta las chanclas quien, emulando una vida normal desde la perspectiva de su oficio, se enfrenta a los espectadores en medio de la simulación de un ensayo preparativo para la presentación debut de su unipersonal que hablará de la vida y obra de Leonardo Da Vinci.
Conforme se desarrolla de manera cronológica la vida y obra del insigne artista, Murray interactúa con el gigantesco cubo de dos metros y aproximadamente 250 kilos llamado “Leonardo 4”, una pieza escenográfica del escultor Sebastián que se va desdoblando para adoptar la forma de las distintas obras insignes que el mismo monólogo va describiendo conforme suceden los actos.
Pero no solo se reduce a interpretar al gran genio de la historia, igual efectúa a Andrea del Verrocchio, quien fuera el primer maestro de Leonardo; además de otros personajes con los que convivió Da Vinci durante su vida como Lorenzo de Médici, Ludovico Sforza, el político César Borgia, Nicolás Maquiavelo, entre otros.
El monólogo, más que tratarse de un esbozo histórico, trasciende más allá de lo escrito en los libros al desmitificar esa figura inalcanzable que ha enaltecido a Da Vinci como una persona polímata hecha de mármol, al tratarse de un simple discípulo más de la experiencia.
“Cuándo íbamos a pensar que nos íbamos a divertir tanto con Leonardo Da Vinci y pensaríamos que era tan humano como nosotros. Este monólogo es hacer entender que se tiene la posibilidad de humanizar a un genio, ya que lo hemos idealizado como alguien extraordinario e intocable, en las bibliotecas a Leonardo le haces una reverencia cuando en realidad era un hombre que hacía pipí como nosotros… quiero pensar…, sino, se hubiera muerto mucho antes”, dijo entre risas, Murray.
Se trató de la representación número 54 que el actor interviene como parte de su gira promocional por México, y en ella, pudo verse reflejada la ardua preparación, entrenamiento físico previo, coordinación de movimientos y la concentración requerida para la manipulación del gigantesco objeto que, si bien pudo apreciarse, resulta compleja su transformación.
“Leonardo 4 pesa 250 kilos, hay un momento donde no puedo levantarla y aprovecho para llamar a algunos desafortunados del público a echarme la mano. Hay momentos en que me sorprendo de mi propia fuerza, soy sorprendente, jaja… y bueno, son todos los movimientos que ensayé para más o menos un año, porque con una pieza así, lo primero que se te viene a la mente es por dónde empiezas y poco a poco vas descubriendo que tiene que cuadrar con la representación en la escena”, dijo.
Al finalizar, el actor recibió aplausos de pie y en reciprocidad, decidió interactuar con el público respondiendo algunos cuestionamientos respecto a la producción y a la preparación que le llevó enfrentar este gran reto de resumir esta recreación de Leonardo Da Vinci.
“Fue un proceso muy lúdico y divertido. Creo que como reto se oye que te va a costar la yema de un dedo y no es así, conforme estás en el proceso entiendes que es divertido. Lo más difícil fue tratar de quitarle información al texto original y al final, quedó este músculo para recrear a Leonardo Da Vinci, hay un gran trabajo detrás, de muchos años”, concluyó.














