- Reto ambiental.
- Vecinos de la colonia San Carlos, exigen acciones urgentes ante esta problemática.
Marco Santos / La Voz de Durango
En la ciudad de Durango, persisten activas las ladrilleras, una industria crucial para la construcción pero con impactos ambientales significativos. A pesar de su contribución al sector edificador, la ubicación de estas ladrilleras genera problemas para el entorno, especialmente en zonas como la colonia San Carlos.
Ante esta situación, desde hace años, los residentes de la colonia San Carlos reportan un aumento en la emisión de humo proveniente de las ladrilleras cercanas, lo que resulta en problemas de salud. Dolores de cabeza, dificultades respiratorias y problemas visuales son algunas de las consecuencias que enfrentan los colonos.
Cabe destacar que a pesar de los efectos adversos, algunas familias en la colonia se ven obligadas a soportar estas condiciones debido a que algunos ladrilleros dependen económicamente de esta actividad. Para estas familias, la producción de ladrillos representa su única fuente de ingresos y su medio de subsistencia, lo que ocasiona un dilema económico y social en lugar.
Ante esta problemática, los ciudadanos afectados reconocen la necesidad de abordarla como un problema ambiental urgente. En este sentido, demandan a las autoridades correspondientes la implementación de medidas que no sólo regulen la actividad de las ladrilleras, sino que también ofrezcan alternativas de empleo para aquellos que dependen económicamente de esta industria. Los vecinos de la colonia San Carlos esperan que las autoridades puedan proporcionar soluciones efectivas que equilibren las necesidades económicas y ambientales de la capital.

