>La exposición fotográfica se instala sobre los andadores peatonales de la calle verde duranguense.
Por Juan José Nava / La Voz de Durango
Sobre el andador principal del Paseo de las Alamedas en el centro histórico, se ha instalado la exposición fotográfica Post Mortem, una donación de 15 imágenes de la cronista proveniente del municipio de Poanas, Durango, Blanca Rojas Lerma, y otras más tomadas del fondo del Instituto Nacional de Antropología e Historia, del guanajuatense Romualdo García, misma que forma parte de la programación del Festival de Día de Muertos “Muuki” 2023.
La exhibición callejera muestra una selecta representación de la importancia de la fotografía mortuoria en el pasado, considerada como un elemento fundamental del rito de velación, que da cuenta de la necesidad de los padres o familiares de detener el tiempo en una imagen vital, convirtiéndose de este modo en un mecanismo ritual que hacía más soportable la pérdida.
En este paseo de imágenes, se visualizan los conceptos en torno al trabajo de la preparación tanatoestética y tanatopraxis de los fallecidos a través de las imágenes de niños como de adultos.
Asimismo, se manifiestan algunas advocaciones marianas en el atavío ornamental y textil que se les coloca a los difuntos.
CONTEXTO
De acuerdo con el historiador duranguense José Alonso Martínez Barrios, “El retrato mortuorio realizado en el pasado constituye, en esencia, una representación social que, tendría un doble sentido: por un lado, serviría como medio físico que permite la perpetuación de la persona que ya no existe y, por otra parte, como cristalización de las prácticas mortuorias de la época a la que pertenece”.
En consecuencia, las fotografías expuestas sobre el andador tendrían la capacidad de convertirse en difusoras de los códigos convencionales de percepción y comunicación sobre la muerte de las colectividades del momento.





