Creo en un FUTURO y lo construyo HOY.
Por Patricia Sierra
¿En qué momento nos podemos ser tan conformistas a la mediocridad de la pérdida? Tal vez en su “speech” su ánimo era el de alentar a que se puede perder cualquier cosa, algunas la propia vida pero ahí están los duranguenses resilientes para seguir soportando las pérdidas.
En lo personal y como en muchas pláticas grupales en el acompañamiento con otras mujeres madres que buscan la JUSTICIA te vas topando con tantas mujeres y sus familiares que el exacerbado estrés y desesperación les va mermando la salud, muchas mujeres, muchas mujeres me refiero a que de todas las mujeres que he conocido dentro de diferentes colectivos entre madres buscadoras, madres valientes, madres defensoras de sus infancias, entre otras; la constante: MUJERES QUE BUSCAN QUE SUS HIJOS SE ENCUENTREN BIEN, SE ENCUENTREN VIVOS Y DEJEN DE SER VIOLENTADOS. Muchas mujeres madres y otras más que no son madres son diagnosticadas con CÁNCER DE MAMA, una enfermedad verdaderamente terrible, el simple hecho de escuchar “CÁNCER” ya es un martirio que al resto de la familia no nos dejará descansar jamás, otras mujeres prefieren el callar y no decirles a sus familias para NO PREOCUPARLAS, y cuando estas lo hacen, ya es muy tarde.
Las mujeres somos más vulnerables a sufrir enfermedades que NO podemos enfrentar por diferentes carencias, Al inicio de la pandemia, en el primer trimestre de 2020, la TIL 1 de las mujeres era de 56.7 por ciento. Al cierre del segundo trimestre de 2020, presentó una disminución de 7.1 puntos porcentuales, lo que se tradujo en 3.5 millones de mujeres en esta condición. Al cuarto trimestre de 2022, el porcentaje de población femenina ocupada de 15 años o más, que contaba con empleos de carácter informal, ascendió a 56.1 por ciento. (INEGI)
LA COVID-19 Y SU IMPACTO EN LAS MUJERES EN MÉXICO El impacto de la pandemia por la COVID-19 no fue igual entre hombres y mujeres. La pandemia trajo consigo una disminución en las actividades económicas y provocó, en ambos sexos, un decrecimiento del mercado laboral, pérdida de empleo y baja del ingreso laboral. La recuperación, no obstante, ha ocurrido de manera diferenciada. SALIDA DE MUJERES DEL MERCADO LABORAL La participación de las mujeres de 15 años y más en el mercado laboral se vio afectada por la suspensión de actividades no esenciales. Como consecuencia inmediata de la contingencia sanitaria, se presentó una disminución de la PEA femenina, es decir, aumentó el volumen de mujeres que solo realizó actividades no económicas o que no buscó trabajo. Al cuarto trimestre de 2022, 46 de cada 100 mujeres de 15 años y más fueron económicamente activas (trabajaron o buscaron trabajo). El dato muestra que, para este periodo, los niveles de participación económica fueron superiores a los que las mujeres tenían antes de la pandemia. (INEGI)
Las mujeres tenemos por COSTUMBRES dentro del sistema patriarcal la RESPONSABILIDAD intrínseca de POTEGER Y CUIDAR, nos vemos obligadas en sobrecargarnos de responsabilidades, que dejó al descubierto la pandemia entre las “FAMILIAS NO PRIVILEGIADAS” se nos obligó cuidar de las personas vulnerables, las que no podrían salir, se nos obligó el TRABAJO EN CASA, LOS QUEHACERES, EL DESINFECTAR, EL CUIDAR DE LOS ENFERMOS O SER LAS QUE SALIERAN A BUSCAR EL MANDADO.
DE LAS MUJERES “MUCHO MENOS PRIVILEGIADAS” comento que son esas mujeres que no contaban con un trabajo, ni tampoco un informal, simplemente se vieron afectadas en la desesperación ante una crisis mundial, donde su salud se deterioró más por miedos, estrés, pánico y todo lo que detonó la pandemia entorno a la salud mental.
El cáncer de mama es doloroso y muy costoso también se puede diagnosticar en hombres, pero lo que me sigue haciendo ruido, es el que el propio Gobernador romantice las PÉRDIDAS, lo que ya no queremos los y las duranguenses es PERDER, con las mujeres NO, TODAS LAS VIDAS IMPORTAN, todas las familias importan.
Una mujer jefa de familia en el 2018 acababa de perder su trabajo después de un acoso laboral, tenía a su bebé 11 meses, dejó de tener ISSSTE, tuvo un problema grave de salud su hijo y lo llevó a urgencias ISSSTE GP, su mascarilla era un “conito donde tomas agua” el bebé seguía empeorando, ella quería que lo estabilizaran para poderlo llevar a casa, pero le pedían que lo subieran a piso por un cuadro complicado de neumonía, ella sabía que su talón de pago ya no era vigente, que jamás lo iban a pasar a piso, su bebé empeoraba en urgencias, se le alojó una bacteria en la sangre por la falta de higiene en el área, solicitó su alta voluntaria para trasladarlo a un privado, el bebé dejó de respirar en el trayecto, ingresó a un particular y fue reanimado e ingresado a T. I. (una semana) más 3 semanas de recuperación (Dx. Discapacidad pulmonar)… ¿Sabes lo que es PERDER EL TRABAJO PARA UNA MUJER? Hoy ese niño tiene 6 años y tiene algunas secuelas, ella sigue sin JUSTICIA LABORAL. ¿Te la presento? Aunque tu gabinete la conoce pero opta por la indiferencia.
Es insultante que diga que una mujer puede perder el trabajo, NO, ninguna mujer debe perder su fuente de empleo, es eso que nos empodera, que nos permite crecer, a unas las ayuda a salir de círculos de violencia, a otras por propia naturaleza les permite llevar el sustento a sus hijos y a sus padres ancianos, las “afortunadas” pueden tener un “trabajo formal” y pueden asegurar con servicio médico a su familia, las enfermedades cuestan y si no tienes con qué pagarlo lo pagas con la vida misma, el dolor más agudo es el saber que una madre morirá y dejará a la suerte a sus hijos, eso duele y duele más que cualquier enfermedad. Todas las mujeres merecemos una vida digna, con trabajo, con educación, con desarrollo laboral y profesional, todas las mujeres merecemos VIVIR EN PAZ. Octubre el mes rosa, NOVIEMBRE el mes MORADO, ANARANJADO (donde anunciaremos todas las mujeres que pierden la vida y la salud a causa de violencia) la violencia laboral te impide tener seguridad social, a la miseria y te condena a la muerte. Dejen de llevar discursos donde se romantice la pobreza y la mediocridad en las condiciones de salud en las que vivimos las mujeres duranguenses. En Durango ni el propio personal de SALUD tiene las garantías de la JUSTICIA LABORAL por lo tanto no cuenta ni con el servicio médico para enfrentar una enfermedad.

