- Se descarta un escenario catastrófico, no obstante, la situación es compleja.
César Rodríguez / La Voz de Durango
A nivel mundial, la falta de lluvias es uno de los principales factores para la migración de las familias campesinas, puesto que cuando las tierras dejan de producir llega la hambruna y los más jóvenes salen en búsqueda de ingresos para mantener a sus familias. En el caso de Durango, este 2023 ha sido un año complicado para las familias agropecuarias del municipio, donde prácticamente el cultivo temporal se ha perdido ante la falta de vital líquido.
Esta situación ha derivado en que varias familias tomen la decisión de migrar a la ciudad y dejar sus comunidades, a fin de buscar oportunidades para de esta manera mejorar su calidad de vida, así lo reconoció el presidente municipal, José Antonio Ochoa Rodríguez.
Si bien, el munícipe manifestó que se descarta un escenario catastrófico, la complejidad de que se debilite el nivel primario puede derivar en consecuencias graves para la economía del territorio.
“Vamos a ver la posibilidad de hacer una estrategia con el Estado, nos preocupa mucho el tema alimentario de las familias rurales”, aseveró.
Por lo tanto, el jefe de la comuna, indicó que actualmente el pasto está seco y las presas se encuentran a menos de la mitad de su capacidad, por lo que urgen las precipitaciones en el mes en curso, pero principalmente hacer eco en la Federación y que se entreguen recursos extraordinarios.

