Por Ignacio Aguado Hernández
Ha sido claro y evidente para quienes hemos seguido el proceso interno de Morena lo impuro y parcializado que ha sido. Desde hace meses, se han señalado irregularidades en las acciones que representan la antítesis de los principios de la cuarta transformación (4T) de México.
Estas acciones se traducen en acarreos masivos, derroche insultante y sometimiento social a través de las dádivas, aprovechando la necesidad de las personas en situación de vulnerabilidad y pobreza. Han volcado sus esfuerzos en generar una guerra sucia contra Marcelo Ebrard y en la compra de medios y encuestas falsas.
Se ha utilizado ventajosamente a la Secretaría de Bienestar, encargada del manejo de los programas sociales a través de los cuales se entregan cientos de miles de millones de pesos a sus beneficiarios. Además, cuenta con una estructura territorial de servidores de la nación, integrada por personas con convicciones muy fuertes, pero, se ha vulnerado su ética y la nobleza de su función, a través de la petición de promover a Claudia Sheinbaum como la favorita para ganar la candidatura de Morena. No solo esa secretaría, sino varias más han sido exhibidas por este tipo de prácticas ¡Esas acciones las ve todo el mundo!
Existe un proceso desordenado a la vista de todos, esa percepción ha traspasado fronteras, alcanzando a sociedad civil, los sectores productivos, también, a los militantes y simpatizantes de Morena. Lo reconocen desde al interior de la estructura, pero, no les queda más remedio que aceptar la exigencia de actuar así, aun sabiendo que violenta los principios sobre los que se ha construido. Cuidan su digno trabajo, pero por dentro están incómodos por promover que somos diferentes y ahora hacer lo mismo que tanto hemos repudiado.
No se preocupen, cuando gane Marcelo y coordine los comités de defensa de la 4T, será real, porque Marcelo Ebrard defenderá efectivamente los principios que nos hicieron nacer y multiplicarnos. Esa defensa será con el ejemplo, en respuesta a toda la población, resolviendo lo que sigue pendiente en materia de seguridad, salud, productividad agrícola para lograr soberanía alimentaria, desarrollo económico con inversión productiva y privada, apoyo a mujeres, las jefas de familia que sostienen a los hogares y son el pilar de los mayores valores. Muchas cosas más, de lo que Marcelo ha planteado.
México necesita un arquitecto de políticas públicas con la inteligencia para construir y generar concordia social y política, que tenga el valor para fortalecer lo que se ha logrado por el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Solo Marcelo tiene la humildad y fuerza emocional para dar continuidad y fortalecer a la 4T agregando su sello personal que lo ha caracterizado como un hombre comprometido y capaz. Ha sido probado en el ejercicio del poder, la lealtad y los principios, “Es un gallo probado”. Garantiza un triunfo masivo con autenticidad y legitimidad.
Este proceso ha sido señalado tanto dirigentes del partido Morena como funcionarios federales. No solo por Marcelo Ebrard y su equipo, sino también 120 diputados federales, senadores afines y sociedad civil. Incluidos Adán Augusto López, Fernández Noroña y Ricardo Monreal, quienes han señalados actos irregulares e inmorales públicamente. Son cuatro de las seis corcholatas, ¿Qué mensaje tenemos con estos números?
Únicamente para Claudia Sheinbaum, todo parece estar bien, todo parece estar perfecto, y se hace la que nada pasa. Los otros participantes en el partido que han sido señalados por ser omisos, negligentes o parciales, están claramente involucrados en esta situación serán juzgados por el pueblo y la historia. En contraste, de forma pulcra y prudente, Marcelo Ebrard ha señalado la falta de piso parejo desde noviembre de 2022. Hoy subió el tono con fuerte diplomacia.
Quiero expresar mi sincero reconocimiento a Adán Augusto, Fernández Noroña y Ricardo Monreal por su firme compromiso con los valores fundamentales de la cuarta transformación. Su valentía al señalar la parcialidad del proceso, claramente inclinado en favor de Claudia Sheinbaum, no pasa desapercibida. Aunque hayan sido pocas ocasiones, su contribución a fortalecer los principios de la 4T es verdaderamente apreciada. En este contexto, reafirmo mi confianza en que Marcelo Ebrard, con su demostrada habilidad y dedicación, liderará el siguiente nivel de la cuarta transformación, integrando e incluyendo.
Marcelo es el mejor, y ganará.

