La agrupación musical se encargó de cerrar el programa cultural de festejos que trajo consigo el IMAC del 7 al 9 de julio en nuestra ciudad por su 460 aniversario de fundación.
Por Juan José Nava / La Voz de Durango
La noche del domingo 9 de julio se llenó de júbilo, tradición y mucha alegría con la presentación de la Orquesta Sinfónica Cesaretti, misma que tuvo a bien, ser protagonista del evento de clausura en el marco de los festejos por el 460 aniversario de la fundación de la ciudad de Durango, acción que el Honorable Ayuntamiento a través del Instituto Municipal del Arte la Cultura (IMAC) llevó a cabo a través de una serie de actividades para realzar este importante acontecimiento en el calendario.
Fue el Teatro Ricardo Castro la sede del magno concierto dirigido por la maestra Clementina Montenegro Cesaretti, quien nuevamente, lució un largo y llamativo vestido con elementos iconográficos que resaltaron la figura de la Catedral de Durango y la imagen del caudillo del norte, el General Francisco Villa, como elementos importantes a la ocasión, siendo el segundo de ellos, también un referente, pues estamos en vísperas de la celebración por el centenario de su muerte.
El programa que trajo a colación al Coro Cesaretti dirigido por el maestro Armando Ortiz Aragón y la presencia de la Compañía de Danza Folklórica Toltekiani bajo la batuta de su titular Federico Morales Díaz, estuvo compuesto por un amplio repertorio de piezas alusivas a Durango y otras más, también con importantes referentes hacia nuestra nación, México.
La obertura “Analco” de Alfredo Antonio Gonzáles Flores fue la que abrió el concierto para después ceder el paso a “Canciones infantiles” de Silvestre Revueltas, “El Verano” de Antonio Vivaldi siendo acompañada por el solista Diego García Vázquez; “Concierto para piano y orquesta No.20” de Wolfgang Amadeus Mozart en la que se contó con el solista Erubiel Alvarado Chaidez; “Guadalajara” de Tito Guizar, “Son de la negra” de Rubén Fuentes, el Intermezzo de la ópera Atzimba de Ricardo Castro, “El Sinaloense” de Severiano Briseño, “Cuadrillas durangueñas” canción popular del municipio de Mezquital, Durango; “Vals Recuerdo” de Alberto Melquiades Alvarado y “Huapango” de Juan Pablo Moncayo.
Como forma de dádiva y con el sentimiento a flor de piel, posteriormente se escuchó en escena de manera magistral “Durango, Durango” de Miguel Ángel Gallardo, el cual fue entonado con total orgullo por los cientos de asistentes reunidos en el teatro.
Durante una breve intervención, subieron al escenario del recinto, el regidor del ayuntamiento Antonio Morales acompañado de Virginia Ruiz Valles, directora del IMAC, para dirigir un discurso al público presente que vislumbró el talento de la agrupación musical desde la comodidad de sus asientos.
“Siempre nuestra gratitud maestra Clementina porque hoy la más grande reflexión es que en este complicado panorama nacional que vivimos, este es el más grande pretexto para encontrar los valores. La música, tocar un instrumento musical, el canto y sobre todo, yo creo que siempre he tratado la maestra Clementina no busca crear artistas o generar músicos, lo que ella siempre nos ha compartido es que busca formar excelentes personas, buenos duranguenses y grandes mexicanos, nuestro reconocimiento siempre presente”, dijo Antonio Morales, quien invitó a la audiencia a ponerse de pie para reconocer con fuertes aplausos, el extraordinario trabajo de los talentos entusiastas que participaron como protagonistas del evento.
Finalmente, tras el emotivo mensaje de las autoridades, la Sinfónica Cesaretti trajo a escena la pieza “El Alacrán” de Vicente Uvalle con la que cerró de forma definitiva la noche del concierto.

