Por: Miguel Guereca Vargas
Excelente día estimado lector, espero que te encuentres de maravilla. En esta ocasión voy a hablarte acerca de un padecimiento muy común, que suele ser bastante incómodo y frecuentemente sentimos que es inapropiado platicarlo de forma normal: el estreñimiento.
Para empezar, es importante identificar si realmente estamos padeciendo este problema o simplemente por diversas razones nos encontramos experimentando una dificultad para poder realizar nuestras evacuaciones de una forma regular.
Para ello, debemos definir un buen parámetro, que nos sirva de punto de partida para comparar. Primero, identifica cuantas veces por día es normal para ti ir al baño, el número no tiene que ser exacto todos los días, ni tampoco es igual para todos. Es un tema que enfatizo con mis pacientes y alumnos, un parámetro se define de manera personal y siempre va a variar derivado de los factores específicos de cada uno. Para lograr determinar el número de evacuaciones diarias ideal para ti, se debe considerar tu edad, actividad física, alimentación, hidratación, incluso el tipo de trabajo que tienes y tu ritmo de vida, entre otras. El día de hoy, para definir este punto de partida tomaremos como referencia tus hábitos regulares.
Supongamos que eres una personal habituada a ir al baño 2 veces al día, una por la mañana y otra a media tarde después de la hora de comida. Sí un día solo vas al baño 1 vez, no podemos considerar esto como un problema de estreñimiento, pero si como una alerta para actuar, existen medidas fáciles que si se toman de manera inmediata puede salvarte de caer en el problema.
Para considerar que existe un problema de estreñimiento deberán haber pasado al menos 2 días sin ninguna evacuación. En este punto el problema ya es una realidad, empezar a actuar en este punto ya es tarde y tomará más tiempo y sufrimiento recuperarte, en algunos casos incluso se requiere la intervención de un profesional de la salud o de medicamentos auxiliares. Por eso es importante actuar desde el primer momento cuando notamos que solo fuimos al baño una vez en el día, ahí nuestro cuerpo nos está avisando de un posible problema que aún se puede prevenir, solo hay que saber escucharnos.
A continuación, te dejo algunos tips que pueden ayudarte a escuchar a tu cuerpo para que, a penas se muestres las señales mínimas de que viene un estreñimiento, actúes y logres evitarlo:
1.- Consumir agua durante el día. Los líquidos son de suma importancia para que, a la hora de la digestión y la formación de las heces fecales, la consistencia de estas sea blanda y así puedan ser expulsadas fácilmente.
2.- Realizar actividad física diaria. Para una persona con un ritmo de vida promedio, una caminata de 20 minutos al día es ideal para estimular el movimiento intestinal.
3.- Evitar el consumo de harinas. Alimentos como pan, tortillas de harina, galletas, pasteles, afectan la evacuación, sobre todo cuando se combinan con sedentarismo y falta de agua.
4.- Aumentar el consumo de frutas y verduras. Las frutas que más te pueden ayudar son papaya, naranja, manzana, kiwi, por su contenido nutricional pueden ayudar.
5.- Evita el consumo de laxantes. Antes de tomar la decisión de consumirlos consulta a un especialista, un nutriólogo, dietista, gastroenterólogo, que tenga el conocimiento adecuado para realizarte una valoración adecuada y te ayude a determinar el origen de tu problema y pueda ayudarte a solucionarlo rápidamente.
Recuerda siempre cuidar tu alimentación cuidando los excesos, realiza actividad física diaria, bebe agua de forma frecuente durante el día y evita consumir cualquier refresco.
Siempre busca el asesoramiento de un especialista en la salud, realízate revisiones cada 6 meses sin importar si padeces o no alguna enfermedad, esto como método preventivo.
Sí necesitas algún tipo asesoría puedes contactarme en mis redes sociales @miguelgcoach y en mi portal https://bio.site/MiguelHealthCoach Saludos a todos que tengan un excelente día. ¡Saludos!

