El Teatro Ricardo Castro albergó el espectáculo durante la velada del jueves 30 de marzo.
Por Juan José Nava / La Voz de Durango
Llena de color, extraordinario desenvolvimiento escénico de parte de un nutrido elenco de bailarines, sumado a una gran escenario que trasladó a los espectadores a los confines de un pueblo de la antigua España, el público duranguense disfrutó del espectáculo de danza “Don Quijote”, mismo que fue protagonizado por la Compañía Nacional de Danza de México (CNDMX), que presentó un segundo evento durante la semana en curso.
El ballet inspirado en el capítulo XIX del segundo libro “El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la mancha”, de uno de los máximos exponentes de la literatura, el español Miguel de Cervantes Saavedra, aborda la historia de una joven pareja, la cual, ayudada por Don Quijote y Sancho Panza, logrará que el posadero Lorenzo, papá de Kitri, no la obligue a casarse con el viejo y adinerado Gamache.
Durante más de dos horas de espectáculo, el público se dejó seducir ante la extraordinaria interpretación de la CNDMX, los matices poéticos a través de la construcción coreográfica que sin duda, implicó un gran reto y una estupenda e impecable producción, que denotó fuertes ovaciones de agrado y aceptación.
Cabe destacar que dichas presentaciones fueron realizadas en el Teatro Ricardo Castro y corrieron bajo el auspicio del Instituto de Cultura del Estado de Durango (ICED).
LA COMPAÑÍA NACIONAL DE DANZA DE MÉXICO
Es la compañía de ballet más antigua del país. Con 58 años de formación -14 como Ballet Clásico de México y 44 como Compañía Nacional de Danza de México (CNDMX)-.
Desde 1963 se caracteriza por preservar, fomentar, divulgar y crear obras que se han convertido en patrimonio de la humanidad.
A través de la alianza interdisciplinaria con artistas nacionales e internacionales, apuesta por la transversalidad socio-cultural, el acercamiento hacia nuevos públicos, así como la conquista de ellos más allá del espacio local.
Con una codirección artística, aspira a ser un referente latinoamericano donde la voz sean: las obras, los creadores, los artistas, el staff técnico y administrativo, y los bailarines, estos últimos, exploradores de nuevas expresiones dancísticas e intérpretes de cualquier pieza de repertorio nacional, internacional, tradicional y contemporáneo.

