Por: Omar García Rosales
La década de los años 90’s fue un periodo intenso en la historia de los videojuegos. El inminente paso al género 3D, trajo consigo una gran variedad de títulos que buscaban hacerse un lugar en la industria. De entre muchos éxitos y fracasos, Dead or Alive alzaría la mano para demostrar su innovador sistema de ataque y contrataque a todo el mundo.
Desarrollado por Team Ninja en 1996 para la placa de base Model 2 de los arcades de SEGA, con la dirección de Tomonobu Itagaki, Dead or Alive se centra en la joven Kasumi, la líder del clan Mugen Tenshin quien ocuparía este puesto luego de la muerte de su hermano Hayate a manos de un ninja sin escrúpulos de nombre Raidou quien también ha robado las técnicas secretas del clan. Cegada por la ira y el deseo de venganza, nuestra protagonista decide ir en la búsqueda del asesino de su hermano, encontrándolo en un torneo llamado Dead or Alive (Vivo o Muerto). El problema es que el abandonar a su clan es considerado un acto de traición y ahora es buscada por sus antiguos compañeros para para darle fin.

Para esto es enviada su hermanastra Ayane quien sigue sus pasos muy de cerca escondida entre las sombras. Durante el torneo Kasumi se enfrenta a Raidou derrotándolo en una competencia envuelta en el misterio. Antes de ser nombrada, aunque una extraña explosión causó la desaparición de la líder del clan, obligando a su hermanastra a ir en su búsqueda y revelar que fue lo que verdaderamente sucedió en el torneo.

El título se convirtió en un éxito en las salas de arcade, ya que la llegada de los gráficos poligonales invadiría a los videojuegos. Con títulos como Virtua Fighter y Tekken, Dead or Alive se abriría camino en los juegos de peleas, convirtiéndose en uno de los grandes referentes de la década en los juegos de lucha en 3D. Nombrado originalmente como “Poligon Fighter” la entrega de Team Ninja se destacó de otros títulos gracias a la velocidad de los personajes, a un acabado visual más trabajado y a un sistema de pelea nunca antes visto, en donde las llaves y movimientos cuerpo a cuerpo, marcaban la diferencia en la pelea gracias a su sistema de ataque y contrataque.
En el país del sol naciente las salas de arcade tenían a Tekken de la desarrolladora Namco como el gran favorito por sobre otros títulos del género. Dead or Alive llegaría a destronar al rey, ocasionando una enemistad entre las compañías. Los grandes ingresos generados por el título, lo llevarían a debutar un año después a nivel mundial en la Sega Saturn y la PlayStation One.

A veinticinco años de su lanzamiento, Dead or Alive cuenta con más de 18 entregas para todas las consolas creadas desde 1996. Un título que aumentó gradualmente el atractivo de sus personajes femeninos, sin olvidar sus mecánicas de juego que marcaron un antes y un después en el genero de peleas.

