- En malas condiciones.
- Lo que un día fue un hermoso andador turístico, hoy es punto de reunión para personas en situación de calle.
César Rodríguez
La Voz de Durango
Paseo Cantarranas, un andador turístico que enlaza el bulevar Dolores del Río y Domingo Arrieta, cuenta con una vereda serpenteante, la cual era un punto de reunión para los duranguenses que disfrutaban de una caminata y gustaban de admirar sus fuentes danzantes.
Sin embargo, esto ya quedó en el pasado, hace más de una década que se inauguró dicho corredor turístico y hoy en día se encuentra muy descuidado, sumido en el abandono.
Al recorrer la zona, se observa que los hermosos jardines, árboles y pérgolas artesanales que tanto se observaban en publicidad y redes sociales, han quedado en el olvido.
Actualmente se puede apreciar una zona donde abunda la basura, bancas con falta de mantenimiento y tablas sueltas, además del asfalto en deplorables condiciones; agrietado y con gran cantidad de baches.
Aunado a esto, dicho paseo ha perdido su más emblemático atractivo: las fuentes danzantes, que hoy en día no funcionan e incluso no tienen agua.
Hojas sueltas, suciedad en el área de comida y olores fétidos, es lo que se puede encontrar en lo que un día fue un punto de reunión para la familia.
SECTOR COMERCIAL
Al entablar conversación con algunos locatarios de la zona, aseguraron que los visitantes son mínimos, junto con el mantenimiento que se le brinda, problemática que antes de la pandemia del Covid-19 ya estaba presente.
Víctor Manuel Ramírez, vecino de la zona, afirmó que por las noches es inseguro transitar por dicho corredor, ya que es punto de reunión para personas en situación de calle y drogadictos.
La falta de visitantes, la pandemia del coronavirus y las malas condiciones del lugar, han orillado a que varios locatarios con empresas dedicadas al giro gastronómico, cierren o cambien de lugar su establecimiento, por lo que ahora solamente se observan negocios de viajes y ropa, consecuencia de un lugar que poco a poco fue descuidado.

