Sara Valenzuela / La Voz de Durango.Desde temprana hora de este 18 de febrero, se registró suficiente afluencia de fieles creyentes en diferentes iglesias de Durango con motivo del Miércoles de Ceniza, una de las celebraciones más significativas para la Iglesia católica que marca el inicio de la Cuaresma.
El Miércoles de Ceniza simboliza un llamado a la conversión, la reflexión y el arrepentimiento. La imposición de la ceniza en la frente recuerda a los creyentes la fragilidad de la vida y la invitación a renovar la fe mediante la oración, el ayuno y la caridad.
El arzobispo, Faustino Armendáriz Jiménez, señaló que esta fecha registra una mayor participación de personas durante el año. En su mensaje, destacó que la principal expectativa de los duranguenses es vivir en paz.
“La gran expectativa de los duranguenses está en tener paz, en todo sentido, sea paz en la familia como paz en la sociedad”(…)” Nosotros vemos una afluencia de las más grandes que se puedan dar a lo largo del año, el miércoles de ceniza es un fenómeno interesante de fe en las personas, incluso gente que quizás pocas veces venga al templo, es una de las veces que acuden muchos jóvenes, muchos niños”, comentó.
Finalmente, invitó a la población a vivir este tiempo litúrgico con profundidad espiritual y no para tomarlo como vacaciones.

