Sara Valenzuela/ La Voz de Durango. El acopio de frijol en Durango enfrenta un serio rezago que está impactando directamente a los productores del campo, quienes se han visto obligados a vender su cosecha a intermediarios ante la falta de una logística eficiente por parte del programa federal Alimentación para el Bienestar.
De acuerdo con el diputado Noel Fernández Maturino, se había pactado un acopio de hasta 40 mil toneladas, sin embargo, hasta el momento solo se han recibido entre 10 y 13 mil toneladas, lo que ha generado pérdidas económicas, largos traslados y tiempos de espera para los campesinos.
“La verdad es que ha sido prácticamente un vía crucis para ellos, hay muchos que no solamente están en las cabeceras donde están los centros de acopio, sino que tienen que trasladar su producto de 3, a 5 horas. A veces los tienen ahí esperando, los regresan. Es un esquema desafortunadamente que Segalmex, el gobierno federal, no ha podido atinar logísticamente en tiempos para poder dar buena respuesta a la producción de nuestros alimentos”(…)”Ya tuviera este tiempo que estar el 100% del acopio, habíamos pactado que fueran hasta 40 mil toneladas y hasta el momento iban entre 10 a 13 mil toneladas”, señaló.
Ante la tardanza, muchos agricultores han optado por vender su frijol a los llamados coyotes, quienes pagan hasta 8 pesos por kilo, una cantidad que se encuentra muy por debajo del precio de garantía de 27 pesos, lo que vuelve incosteable la producción y pone en riesgo la economía de las familias rurales.
Fernández Maturino destacó que, pese a estas dificultades, el frijol duranguense sigue siendo de alta calidad y competitivo a nivel mundial, por lo que urgió a mejorar la logística de acopio y frenar la importación de frijol extranjero, que supera las 200 mil toneladas y afecta al productor local.

