Sara Valenzuela / La Voz de Durango. La reciente reaparición del gusano barrenador representa una amenaza creciente para la ganadería en México: brotes activos, miles de animales afectados y el riesgo de nuevas pérdidas económicas mantienen al sector en alerta. El presidente de la Unión Regional Ganadera de Durango (URGD), Rogelio Soto Ochoa, advirtió que “de buenas leyes y buenas disposiciones no sirve nada si no hay con qué aplicarlas”, pues la falta de presupuesto limita seriamente la implementación de los protocolos sanitarios que permitirían contener la plaga.
Además advirtió sobre el riesgo de que el problema se agrave si continúa el ingreso de ganado proveniente del sur o de Centroamérica sin cumplir los protocolos sanitarios adecuados, debido a que alimenta la propagación de la plaga.
«Si no hay con qué aplicar todos estos protocolos, esto va a seguir sin funcionar y desgraciadamente eso es lo que hace que el gobierno de Estados Unidos cada vez esté creyendo menos en nosotros, en las autoridades de que estemos realmente haciendo lo necesario para combatir el gusano barrenador, es una gran falta de ética, de compromiso de los acopiadores que lo hacen en el sur del país, y sobre todo de las voraces engordas, tengo mucho coraje de que no respetan los protocolos. El caso que se acaba de dar el día 30 de noviembre en Nuevo León por segunda vez en la engorda quiere decir que no se están haciendo los protocolos y el ganado llega en este caso a Montemorelos, Nuevo León», expresó.
De acuerdo con el organismo de Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), entre noviembre de 2024 y septiembre de 2025 se acumulan 7,437 casos confirmados por gusano barrenador en México. Entre las entidades más afectadas se encuentran Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Tabasco, Yucatán y Campeche.

