Creo en un FUTURO y lo construyo HOY.
Por Patricia Sierra
Desde la sociedad civil nos sentimos alarmados por las cifras de suicidios y la corrupción desenfrenada que se mantienen palpables en este “nuevo” sexenio, que a 11 meses de tener dueño todas estas responsabilidades nos dejan a la deriva en la espera de pronta atención a las problemáticas.
La salud mental se vio afectada en todas sus variantes con datos duros en Gómez Palacio en este 2023 van 27 suicidios, Lerdo solo tiene 16 casos trágicos, son 88 hombres que han decidido acabar con su existencia en todo el estado de Durango contra 16 mujeres que se suicidaron; las autoridades correspondientes destacan que el común denominador de estas cifras es que la depresión es una de las principales causas.
Durango capital ha concentrado la mayor cantidad de suicidios, esto debería prender todas las prevenciones para atenderse desde fondo, con una dinámica muy profesional y con toda la ética; en toda la entidad se han dado lamentables hechos donde existen casos de niños de 11 años en la modalidad de “ahorcamiento”, ¿Cuál será la desesperación, el problema el motivo que orilla a estos niños y adultos a encontrar esta “salida”?
Los hombres son quienes más recurren a esta desesperada salida para ultimar su vida, morir en la creencia que ya terminó ese problema, al menos para él sí; sin embargo deja claro que se deja ese problema a la deriva sin conocer los adoptantes de esas tragedias.
Las mujeres son las que más recurren a la atención psicológica, cabe destacar que son cada vez más las mujeres que comienzan a normalizar que deben atender LA SALUD MENTAL, ya que en la pandemia detonó esta otra pandemia que era la VIOLENCIA FAMILIAR y que había venido reprimiendo a muchas familias, igual las deudas y el desempleo complicó el ambiente familiar y su propia esfera jurídica en toda su extensión, se dispararon los divorcios, las disputas legales y otras situaciones que amerita atención urgente ya.
Haré un paréntesis donde las mujeres son las que se dan la oportunidad de atender la salud mental o bien, no sabemos si para ellas no es oportunidad sino la única razón y única alternativa que tienen, ya que el miedo a dejar a sus hijos en la orfandad y las responsabilidades que esto dejaría estado crítico a sus descendientes, las obliga a buscar sobrevivir en las desventajas sociales y legales, todas estas brechas de desigualdad se resienten más cuando se transita con algún problema en la salud mental.
La violencia institucional induce a un suicidio feminicida, del cual no podría dejar de mencionar cuando nos encontramos ante una terrible realidad que atenta contra la vida de las duranguenses y a su vez de sus hijos. La corrupción y la impunidad es un tema que sigue siendo el pan de cada día y el suplicio de muchas mujeres que comenzaron este viacrucis en los juzgados de lo familiar y hoy siguen sufriendo el acoso del machismo, del poder y sistema patriarcal que sigue imperando en el estado. Muchas mujeres son presas por las denuncias falsas de sus exparejas, de las omisiones y negligencias de los jueces y el propio personal del funcionariado corrompido.
Conocemos casos de mujeres que han pisado la cárcel más de 3 ocasiones por falsas denuncias, ¿Dónde está el profesionalismo del que tanto presume el estado? ¿Dónde está la ética del Poder Judicial? Y ¿Dónde se encuentra el Gobernador que exclamó tantas veces que cuando un hombre se metiera con una mujer duranguense se metería con él? ¿Dónde?
No caben excusas ni razones cuando se ha mantenido la constante del acoso, el hostigamiento, todo esto que desde el poder atenta contra la vida de muchas mujeres, que todo este ambiente tan contaminado atenta contra el sano desarrollo de la familia, que dentro de la inmadurez de los niños no pueden ni saben digerir problemas que los jueces llaman “problemas de pareja” queda claro que no son un simple problema de pareja, son problemas de salud, problemas sociales y problemas que nos dejan a una sociedad abatida en la tristeza y la depresión. Somos una sociedad enferma y con un cúmulo de problemas de la ingobernabilidad y la demagogia electorera.

