Se trata de la película de estreno de este fin de semana en la cartelera de cine.
Agencias
Ciudad de México. El año pasado, Tom Cruise fue reconocido hasta por el mismo Steven Spielberg por haber «salvado a los cines» después del gran éxito que tuvo Top Gun: Maverick, película que resultó un gran impulso tras la sequía derivada de la pandemia.
Con Misión Imposible: Sentencia Mortal – Parte 1, la séptima entrega de la exitosa saga, pasó algo similar. Fue de las primeras producciones hollywoodenses en comenzar a filmarse, y se vio afectada repetidamente por las restricciones de los diferentes países en los que se lleva a cabo. Aun así, Cruise perseveró, y la película llega una vez más para salvar un verano en el que la taquilla ha dado más decepciones que logros.
La espera, sin embargo, ha valido la pena. Una vez que la Fuerza de Misiones Imposibles fue reinstituida al final de la película anterior, Ethan Hunt (Cruise) acepta la misión de recuperar la mitad de una llave que activa un dispositivo de Inteligencia Artificial que pone al mundo entero en riesgo, y en el que su antigua rival y cómplice, Ilsa Faust (Rebecca Ferguson), está involucrada.
Así, el director y coguionista Christopher McQuarrie usa un tema que no podría estar más en boga como el villano número uno de la historia, dándole aún más peso y llevando las consecuencias a un grado incuantificable. Además, con el riesgo de que el uso de cualquier dispositivo digital puede ser interferido, Hunt y su equipo están más encubiertos que nunca, mientras los persigue su mismo gobierno, compradores interesados, y algunos agentes de caos.
McQuarrie (dirigiendo apenas su quinta película) lleva la acción a niveles realmente espectaculares, dándole además diferentes toques a cada secuencia, desde una complicada cacería en el aeropuerto de Abu Dhabi que hace tributo a las tramas de espionaje que caracterizaban a la serie, hasta una persecución en las calles de Roma que es tan chusca como aparatosa, y culminando en un emocionantísimo tercer acto abordo de un tren que no nos deja respirar ni un segundo.
Todo esto, además, con una nueva integrante en la figura de Grace (Hayley Atwell), una ladrona que eventualmente se ve involucrada hasta las narices. Cruise y Atwell hacen una gran mancuerna, tanto, que por momentos parece que él le está dejando la película a ella, y así, todos salimos ganando. (Con información de Agencia Reforma).






