Por Omar García Rosales
En los años 90’s el mundo de los videojuegos no era ni remotamente igual al del día de hoy, en las arcades los jugadores convertían en leyenda los diferentes títulos que las diferentes compañías lanzaban y para fortuna de SNK su título Metal Slug se acabaría convirtiendo en todo un icono cultural y de los videojuegos.
La primera entrega de Metal Slug sumergió a millones de jugadores en los juegos de plataformas en las arcades, antes de que estas fueran sustituidas por las consolas caseras. En esta primera entrega nos adentramos al año 2028, fecha en que las diferentes ciudades se ven amenazadas por la inminente guerra entre el gobierno y la milicia por hacerse del control del mundo. Aquí entra en acción el escuadrón de los Halcones Peregrinos liderado por Marco Rossi en contra del General Morden, quien busca crear este golpe de estado masivo para crear un Nuevo Orden Mundial en donde el ejército sea quien gobierne y ejerza la justicia en el mundo. Todo esto apoyado por miles de soldados fieles a su causa y con el poder de de los vehículos militares conocidos con el nombre código de “Metal Slug”, un tanque de gran poder y avance tecnológico que habían creado originalmente para mantener la paz en todo el mundo.

Marco no estará solo en su solitaria y peligrosa misión, ya que Tarma Roving, un joven experto en tácticas especiales y combate cuerpo a cuerpo, le ayudará no solo a detener el plan del General Morden, sino rescatar a cientos de prisioneros que han sido tomados por las fuerzas militares.
Metal Slug atrajo a miles de jugadores y curiosos gracias a su formula de Run N’ Gun, en donde tenemos que disparar a todo lo que se aparezca en la pantalla, en una aventura en 2D con muchos elementos de la segunda guerra mundial. A lo largo de nuestra aventura podíamos equiparnos con diferente armamento para ayudarnos en nuestra misión, destacando de entre todos estos el famoso “Heavy Machine Gun”.

Con escenarios altamente detallados, gran movilidad y una historia aunque ya anteriormente vista pero con un toque muy propio gracias al diseño de los personajes, villanos y vehículos, Metal Slug terminó convirtiéndose en una de las sagas más prolíficas para SNK, contando al día de hoy con más de seis entregas, recopilaciones y lanzamientos en diversas consolas y sistemas operativos.
Metal Slug se sigue manteniendo como una mezcla entre diversión desenfrenada con gráficos de antaño que se siguen manteniendo vigentes. A pesar de que el público recuerda más sus continuaciones su primera entrega sigue siendo pixel a pixel, una de las experiencias más divertidas y sátiras en el mundo de los videojuegos.


