- Tras concluir obra.
- Aunque las ganancias no se asemejan a periodos anteriores, ya cuentan con una estabilidad económica que permiten mantener su local.
César Rodríguez / La Voz de Durango
El proyecto semipeatonal en el tramo de la calle Bruno Martínez, entre 5 de Febrero y 20 de Noviembre de la Zona Centro, era una de las obras más ambiciosas con el objetivo de fortalecer y promocionar el turismo en Durango.
No obstante, los comerciantes de la referida vialidad padecieron las consecuencias de los trabajos de construcción, de tal manera que sus ventas se redujeron hasta en un 90 por ciento por un periodo superior a los cinco meses.
Al recorrer la zona, se llegó a observar un corredor que comienza a levantarse, y es que fueron pocos los establecimientos que resistieron el problema de contaminación y baja clientela.
En ese sentido, Carmen Ontiveros, encargada del restaurante “Gloria de Villa”, manifestó que fueron meses complicados, ya que el cierre de la calle derivó en la pérdida de clientes.
Detalló que había días sin lograr una sola venta, y es que el tramo brindaba un aspecto desolado, por lo que los peatones no ingresaban a dicha vialidad.
Afortunadamente, en mayo comenzaron a regular sus ventas y aunque las ganancias no se asemejan a periodos anteriores, ya cuentan con una estabilidad económica que les permite mantener el local.
“Fueron cinco meses difíciles desde que se cerró la calle, afortunadamente ya la gente viene más y tenemos más movimiento”.
Finalmente, con la inauguración del paso semipeatonal el pasado viernes, Carmen consideró que el movimiento fue mayor, por lo que espera una reactivación económica de la zona en los próximos meses.

