- El aspirante por MC a la alcaldía de Durango reiteró la necesidad de decirle adiós a los malos gobiernos que mantienen en el atraso a nuestro municipio.
Rosy Gaucín / La Voz de Durango
«Casa por casa, el sentimiento es el mismo, en Durango hace mucho tiempo que no pasa nada y eso se debe a que los gobiernos grises lo único que han hecho bien, es hacerlo mal. Y hoy los ciudadanos nos piden que se conozcan las necesidades reales en la que viven; la falta de los servicios básicos como el agua, luz y seguridad, son parte de las demandas que tenemos que trabajar en colectivo», expuso Martín Vivanco.
Residentes de la colonia El Ciprés expusieron la falta de atención por parte de los gobiernos grises, coincidieron en que Durango se encuentra estancado y eso se ve reflejado en la falta de desarrollo económico, donde más del cincuenta por ciento de las mujeres se sienten inseguras para trasladarse a sus casas.
“Durante pasadas contiendas por todas y todos aquellos que me han abierto sus casas a lo largo de los años, que han asistido a reuniones y han expresado sus frustraciones por no tener acceso a los derechos más básicos, nos damos cuenta de que la crisis de representación que nos aqueja deriva de los malos gobiernos municipales. Su ineficiencia es notoria, su burocracia asfixiante. Y ahí es donde empieza a mermar la confianza de la gente, en la política y en los políticos”, indicó.
El aspirante por Movimiento Ciudadano (MC) aseguró que llevamos mucho tiempo entrampados en las grandes reformas nacionales, pero hemos dejado de lado la resolución de problemas más fundamentales. “Un botón de muestra: el abastecimiento de agua. En pleno siglo XXI hay grandes zonas de Durango, por ejemplo, donde simplemente no hay agua. Ese es el México real, en donde lo municipal es el nivel de gobierno más olvidado de nuestra transición”, argumentó.
“La política existe para eso, para construir en lo colectivo, para escuchar y atender las demandas de las y los ciudadanos y por eso quiero hacer política. Por todos aquellos a quienes el sistema humilla al negarles la dignidad más básica: el derecho a tener derechos”, sentenció.

