- Se observan daños severos en su estructura y con alto riesgo de caer.
César Rodríguez
La Voz de Durango
Casas antiguas de adobe y a punto de derrumbarse, son comunes de encontrar en las calles del primer cuadro de la ciudad, donde prácticamente no hay alguna cuadra que no cuente con una vivienda que presente daños severos en su estructura.
Muchos de los inmuebles se encuentran abandonados, no obstante, además del mal aspecto que otorgan al Centro Histórico, son un riesgo latente para los transeúntes.
Al interior se aprecia que los techos ya se han caído y que aun cuando se trata de viviendas grandes, nadie las habita y la maleza en conjunto con los animales rastreros se hacen presentes.
Basta un recorrido para observar el franco deterioro; uno de los inmuebles con daños más severos se ubica en calle Zaragoza, entre Gómez Palacio y Pereyra, donde la fachada se encuentra a punto de derrumbarse.
A simple vista se puede observar que las bardas son las que sostienen la infraestructura, además de que sus ventanas ya han sido reemplazadas por pedazos de madera.
A pesar de contar con un aviso de “peligro” sobre la pared, los estragos del tiempo han dificultado su visibilidad, por lo que en las redes sociales se hizo ver el descontento de la ciudadanía.
PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD
Al fallecer los propietarios, las casas solo quedan a merced del tiempo, lo que ha generado situaciones de inseguridad para los vecinos del sector.
No obstante, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ha precisado que algunas de las viviendas son consideradas Patrimonio Mundial de la Humanidad, por lo que es complicado derrumbarlas o en su defecto llegar a repararlas.

