Por Azu Macías
¿Estrés? Cómo manejarlo… El estrés, esa emoción malentendida. ¡Ah caray! ¿Dije eso? ¡Sí! Es que el estrés es necesario para la vida, te explico: una cierta cantidad de estrés nos permite resolver las exigencias del mundo en que vivimos, eso significa que por ejemplo, al saber la fecha de un examen una cantidad de estrés es requerida para hacernos estudiar al pensar que si no lo hacemos reprobaremos la materia. Eso pasa cuando vamos al trabajo por lo que nos apresuramos para que no nos descuenten nada.
El estrés posee estos 3 componentes: nuestros pensamientos, comportamientos y sensaciones, de la forma de conectarlos entre sí depende que el estrés sea vivido de forma neutra, negativa o positiva. Es posible según lo que mencionamos en el primer párrafo, que el estrés funcione de manera positiva, cuando estos 3 componentes nos permiten activar nuestros recursos ante las demandas existentes en el medio, esto podría aumentar una sensación de autoeficacia en nuestra vida: esa sensación de que somos capaces de resolver problemas.
Pero si nosotros experimentamos el estrés de forma negativa, en lugar de permitirnos activar esos recursos resolutivos, los bloquea, adicionalmente la cantidad de sustancias que se liberan en el cuerpo (cortisol y adrenalina), promueven procesos inflamatorios que nos hacen experimentar dolor corporal, fatiga, insomnio, trastornos en la forma de alimentarnos, etcétera. Al sentirse bajo estrés crónico (es decir, sostenido en el tiempo), el cerebro sufre cambios de manera que la concentración, la memoria, el aprendizaje, la toma de decisiones y la interacción social disminuyen.
Si lo que deseamos es empezar a neutralizar por lo pronto el estrés, se requiere de evitar alimentar pensamientos negativos sobre las situaciones pues estos impactan en nuestra forma de sentir. Imaginemos que está usted esperando a un amigo en un restaurant pues quedaron para comer, tras 15 minutos no llega ¿qué piensa?: 1. Que le sucedió un accidente, 2. Que no le importó, que siempre es un desconsiderado impuntual, 3. Que probablemente tuvo un retraso por exceso de trabajo o tráfico. Cada pensamiento tenderá a hacernos sentir una emoción y reaccionar con nuestro amigo de forma diferente, el chiste es que esa sustancia que inflamará el cuerpo no se desencadenará en nuestro amigo, sino en nosotros, lo que da qué pensar ¿cierto?
La primera pregunta no es si hay estrés en su vida sino ¿de qué forma lo está manejando? ¿cómo alinea pensamientos, sensaciones y comportamientos, de manera positiva, negativa o neutral? Entonces, no siempre son las situaciones las que nos hacen estresarnos, sino nuestra forma de pensar, sentir y reaccionar frente a ellas. Para manejar el estrés entonces recomiendo: prestar atención al tipo de pensamientos que alimenta sobre el problema, dividir el problema en pasos pequeños, así es más fácil encontrar recursos para solucionar, encuentre una forma de liberar el estrés que sea más positiva (como salir a caminar o regar y podar las plantas del jardín), la meditación ha mostrado ser una excelente vía de descarga del estrés, comunicar lo que nos molesta, la forma de comunicarnos también impactará en nuestra forma de experimentar el estrés, así que hay que ser cuidadoso con ella.

