Por Omar García Rosales
Son incontables las adaptaciones de comics a la pantalla grande en los últimos años. Hace quince años entraríamos al mundo de lo paranormal cortesía del sello Vertigo con la adaptación de Constantine, un hombre que busca la redención para así lograr un lugar en el cielo.
John Constantine debutaría en 1985 dentro de la serie The Saga of the Swamp Thing cortesía de Alan Moore con dibujos de Stephen Bissette, el cual se mostró como un personaje siempre envuelto en los círculos ocultistas de Londres.

Hollywood al ver el gran éxito y aceptación que tenía el personaje, en 2005 de la mano del director Francis Lawrence se estrenaría su adaptación cinematográfica en la que conoceríamos a John Constantine (Keanu Reeves) un cazador de demonios que desde niño tiene el don de ver a ángeles y demonios disfrazados de humanos, lo que lo llevaría a intentar suicidarse.
Tras ser vuelto a la vida por los paramédicos, John descubre que el único destino que le espera a su alma es estar en el infierno, por lo que decide cazar demonios con la finalidad de ser aceptado en el cielo.

Esto le podría adjudicar el título de héroe, pero resulta ser todo lo contrario, ya que este no tiene empatía alguna con las personas, bebe y tiene cáncer de pulmón debido a su adicción al tabaco. Su vida cambia cuando conoce a la detective Angela Dodson (Rachel Weiz) quien acude en su ayuda luego de que su hermana gemela se quitará la vida de manera sospechosa. Aquí descubrirán que tanto ángeles como demonios juegan con los humanos y algunos están conspirando para que llegue el día del juicio final, por lo que nuestro protagonista sin desearlo, tendrá que convertirse en lo que más desprecia; un héroe.
La cinta rápidamente se coló como una de las adaptaciones de comics más aceptadas por el público en general, ya que de una forma clara y concisa nos adentró en el universo de Constantine sin más preámbulos. Aunque esto no fue suficiente para la taquilla y la crítica en su estreno, por lo que la cinta comenzó a despertar mayor interés gracias a su versión casera. Algunos de las grandes críticas que ha tenido que cargar desde su estreno, fueron los grandes cambios con respecto a su contraparte en las viñetas. En estas destacan el cambio de país donde la historia se desarrolla, ya que en su versión impresa existe mucha crítica social al pueblo británico, así como los cambios con respecto a la apariencia y motivaciones de los personajes.

A quince años de su estreno en cines, Constantine podrá no ser la mejor adaptación de comics, pero si una de las que supera a otras producciones del género, consiguiendo independizarse de su origen creando una historia disfrutable para todo público. Una cinta que con el pasar del tiempo sigue haciéndose de seguidores, quienes esperan ansiosamente el regreso del cazador y exorcista de demonios a la pantalla grande.

