- Hace falta reforzar las políticas públicas en materia de consumo de alcohol
- Atestiguan venta o consumo de drogas, el 48% de los duranguenses.
Graciela Rosales/La Voz de Durango
Con base en los resultados del vigésimo quinto levantamiento de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Carlos Güereca Prado, presidente de la Organización Interamericana de Consejo Ciudadano, informa que el 48.8 por ciento de los duranguenses han atestiguado el consumo o venta de drogas en las calles, este porcentaje es ligeramente menor que al trimestre anterior, lo que implica que pueden recuperarse las condiciones de vida de los duranguenses en materia de adicciones.
En lo relacionado con el huachicol, por desgracia la ciudad capital presenta un punto rojo en la parte norte del país, al expresar que el 8.5 por ciento de los ciudadanos, han visto o atestiguada la venta o consumo de la gasolina huachicol en las calles.
El 38.8 por ciento de las personas en Durango, perciben inseguridad, este porcentaje se redujo en dos puntos paso del 40.8 al 38.8, se mejoró 2 puntos, hablar de un mayor porcentaje no corresponde a los datos oficiales.
El problema más serio a nivel urbano es que de dos de cada tres duranguenses han tenido un conflicto con sus vecinos, lo cual es muy grave porque habla una situación en la que el 65.7% de los ciudadanos, se ven involucrados en este tipo de situaciones.
Por otro lado, la Organización Interamericana de Consejo Ciudadano, considera que el ruido es una situación que ha generado confrontación en la parte vecinal y por lo se propone para la implementación antiruido una la ley que regule la contaminación auditiva de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana (NOM) 081 de la Semarnat.
En este sentido, Durango daría un paso importante no solo en la disminución de la contaminación auditiva, sino también a la disminución de riesgos de violencia entre la propia sociedad duranguense.
Respecto a los retenes antialcohol, dijo que son buenos, pero hace falta reforzar las políticas públicas en materia de consumo en otros ámbitos, para que Durango pueda tener un clima de mayor estabilidad social.

